|
Defensor del Asegurado: artículos publicados en Titulares1a3
La Evolución Histórica del Seguro
|
Esta
semana: La
evolución histórica del seguro. |
||||
|
1.- Edad
antigua:
En sus comienzos no puede decirse que existiera un seguro con sus bases técnicas
y jurídicas, pero sí surgió como un sentimiento de solidaridad ante los
infortunios.
Ejemplos de estos intentos de solidaridad los tenemos en el seguro de
caravanas de Babilonia, donde existía la costumbre de que los que tomaban
parte en una caravana se comprometían a saldar en común los daños
causados a cada uno de ellos durante el trayecto por robo o asalto.
Hacia el s. V a.d.J.C. ya existían en Rodas leyes que imponían la
obligación recíproca de los cargadores de contribuir a la indemnización
de los daños causados en provecho común en caso de tempestad o de
rescate del buque apresado por enemigos.
Durante la hegemonía romana existieron asociaciones constituidas por
artesanos que, mediante una reducida cuota de entrada y una cotización
periódica, otorgaban a sus asociados una sepultura y funerales
apropiados. También se practicaba a través del “préstamo a la
gruesa” por los cuales una persona, el propietario del barco o armador
tomaba a préstamo una suma igual al valor de la mercancía transportada.
Si llegaba a puerto pagaba el capital más elevados intereses (15%). En
caso de naufragio no pagaba nada.
Dicha operación era distinta del seguro ya que la indemnización se
entrega anticipadamente y el pago de la prima se condicionaba a la
existencia del siniestro.
En cualquier caso sí que podemos afirmar que durante esta época sí
existen instituciones muy similares al seguro. 2.-
Edad
Media (Hasta
mediados del s. XIV):
A diferencia del período anterior donde era la familia que afrontaba los
peligros en común, en la Edad Media es el gremio quien desempeña ese
papel. Surgen las denominadas "guildas" que si bien no eran
verdaderas empresas de seguros sí constituían una aproximación de éstas.
Se caracterizaban porque en un principio no tenían carácter comercial,
sino de defensa mutua o religioso. Con posterioridad ese carácter mutual
se fue perdiendo, revistiéndose un carácter más comercial, buscándose
propósito de lucro.
Ahora bien, el seguro lucrativo no tiene su nacimiento únicamente en la
organización gremial, sino que tuvo su principal antecedente en el seguro
marítimo.
El seguro propiamente dicho nace en el s. XIII con el seguro marítimo.
Surge al modificarse el préstamo a la gruesa sustituyéndose el pago de
los intereses por una prima y aplazándose el pago de la indemnización
hasta cuando el daño ocurriese. Esto se debe a un decreto del Papa
Gregorio IX dictado en 1230 que prohíbe como usuario el pago de todo tipo
de intereses. 3.-
Desde
mediados del s. XIV a fines del XVII.
En este período, y como consecuencia del desarrollo de la actividad marítima,
aparecen los primeros antecedentes del contrato de seguro marítimo.
Existe testimonio escrito de un contrato suscrito en Génova en 1347 por
el que se aseguraba el buque "Santa Clara" desde Génova hasta
Mallorca. Los contratos formalizados se llamaban "polizzas".
Paralelamente surgieron las primeras regulaciones legales de la actividad
aseguradora.
El asegurador empezó siendo una persona individual, pero pronto surgen la
agrupación de personas y las sociedades anónimas. En 1668 se fundó en
París la primera compañía de seguros por acciones, para el seguro marítimo.
A esta época corresponde la creación del Lloyd's inglés que era una
corporación de aseguradores individuales. Surgió a raíz de las
reuniones de aseguradores marítimos en el cafetín de Edward Lloyd. Esta
institución se funda formalmente en 1769.
Apareció en este período las creación de empresas de seguros de
incendios como consecuencia del famoso incendio de Londres de 1666 que
puso de manifiesto la necesidad de este seguro en las ciudades de la época,
construidas sin la menor protección contra el fuego. 4.-
Desde
el s. XVIII hasta la primera mitad del XIX.
Junto a los seguros ya existentes relativos a siniestros producidos por
siniestros naturales, surgen los que tienen que asegurar los perjuicios
causados por actos del hombre. A la vez surgen los seguros de personas que
requieren de una mayor base científica.
Cabe destacar, en este sentido, los trabajos desarrollados por Pascal y
Fermat sobre el cálculo de probabilidades, estudios como los de Halley
sobre mortalidad y formulación como la Ley de los Grandes Números de
Bernouilli. A través de estos principios se asentaron las bases científicas
de la actividad aseguradora.
Durante el s. XVIII surgen en España, Inglaterra, Alemania y Francia
Compañías de Seguros con una estructura muy similar a las actuales.
En el s. XIX la actividad aseguradora se desarrolla de forma paralela a la
vida económica, ya mucho más compleja.
|
|||||