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BORJA PARDO
BARCELONA. Un brote de legionella ha afectado a cinco personas en la ciudad de Badalona (Barcelona), tres de las cuales permanecen hospitalizadas, según informó ayer Lluís Salleras, director general de Salud Pública de la Generalitat. Todos los afectados viven en la zona norte de la población.
El primero de los afectados empezó a experimentar los síntomas de la enfermedad el 23 de febrero, mientras que el último los sintió el miércoles de la semana pasada, tal y como informó la Conselleria de Sanidad.
En este sentido, Salleras subrayó que el periodo de incubación de la enfermedad es de diez días, por lo que el hecho de que el último de los pacientes experimentara los primeros síntomas el día 5, hace ocho días, «lleva a pensar que no se producirán más casos, y si los hay, serán pocos».
Técnicos del Govern y del Ayuntamiento de Badalona han comenzado el estudio epidemiológico para localizar el foco del brote y conocer cuál es el factor común de todos los pacientes, que residen, todo ellos, en la zona norte de la ciudad. Cuatro viven encima de la autopista A-7, y el otro por debajo de esta vía.
Dos de ellos, dos hombres de 57 y 67 años, ya han sido dados de alta, mientras que el resto evoluciona favorablemente. Dos se encuentran en el Hospital Municipal de Badalona, una mujer de 69 años y un anciano de 81, y el otro, un hombre de 58, está en el Hospital Germans Trias i Pujol de la localidad.
Además de averiguar cuál ha sido la causa común de todos los casos, la investigación se centra sobre todo, según Salleras, en las 24 torres de refrigeración del municipio, especialmente en las situadas en la zona norte.
Lluís Salleras explicó que el brote, que ha afectado a cinco personas, puede calificarse de «limitado», aunque manifestó que la Conselleria de Sanidad ha abierto diligencias para conocer si algún otro paciente ha ingresado en otro centro hospitalario con síntomas de legionella.
Por otra parte, el Ayuntamiento de Badalona aseguró ayer, pese a las declaraciones del director general de Salud Pública de la Generalitat, que es «muy relativo hablar de brote». La concejal del área de Servicios Personales, Roser Castillo, matizó que «no hay ninguna relación entre las personas afectadas» y que hay que evitar crear alarma social.
Puri Leal, adjunta de este área, explicó, en declaraciones a Ep, que «casos de legionella hay continuamente» y que el reducido número de casos y el hecho de que «no estén localizados en un punto de la ciudad» impide hablar de brote.
El pasado mes de agosto, un episodio de legionelosis detectado en Mataró (Barcelona) afectó a un centenar de personas, y en mayo del año pasado un anciano de 87 años falleció en otro brote en L Hospitalet de Llobregat.
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