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Artículo publicado el 13/01/03 en el nº 99 de Titulares1a3.
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Firmas
y cooperativas de otras comunidades irrumpen en la gestión de geriátricos
públicos Levante Digital, Comunidad Valenciana.
06/01/03 |
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Las últimas adjudicaciones para la gestión de geriátricos
de la Generalitat han abierto el sector a cooperativas de otras
comunidades y han consolidado el asentamiento de grandes compañías
estatales.
A. G., Valencia El sector empresarial de residencias para la tercera edad es uno de
los de mayor futuro, repiten analistas económicos, y la Comunidad, por
su clima, un enclave privilegiado para este tipo de servicios. El
mensaje ha calado en la patronal española y los últimos meses han
visto el asentamiento y expansión en tierras valencianas de importantes
compañías estatales. La porción del pastel que representan los geriátricos que posee la
Generalitat no ha quedado al margen de esta tendencia, de manera que las
últimas adjudicaciones de gestiones de residencias han ido a parar
mayoritariamente a entidades nacionales. La situación no ha pasado
desapercibida a la patronal valenciana, cuyos máximos dirigentes, según
han podido saber este diario en fuentes empresariales, ya se han puesto
en contacto con el titular de Bienestar Social, Rafael Blasco, para
trasladarle el malestar por la pérdida de peso relativo en este ámbito
de las firmas valencianas. Es significativo, en este sentido, que dos
importantes e influyentes empresarios locales, como Luis Batalla y
Manuel Palma, han apostado con fuerza desde 2001 en este sector a través
de dos firmas distintas. La realidad es que, tras las últimas concesiones firmadas por el
conseller, las residencias de la Generalitat gestionadas por el sector
privado se reparten casi equitativamente entre sociedades nacionales y
valencianas. Doce centros están en estos momentos en manos de entidades
de la Comunidad, mientras que diez son llevados por firmas procedentes
de otras partes del Estado. Las adjudicaciones recientes han profundizado en el asentamiento de
estas últimas. El geriátrico de Vila-real se lo ha quedado Clece (una
entidad del grupo Dragados), que pasa a ser la principal adjudicataria
de residencias de la Generalitat, al ir haciéndose desde 2001 con los
de Benejúzar, Onil y Puçol. El centro de La Canyada ha sido concedido
a la cooperativa vasca Auzo Lagun, que entra así en el sector de las
gestiones integrales en la Comunidad (tiene el servicio de restauración
de la macrorresidencia de Carlet). Asimismo, la cooperativa andaluza
Abrecaminos pasó a hacerse cargo de la residencia de Benaguasil a
mediados de 2002. Por otro lado, la conselleria ha renovado el contrato
en el geriátrico de Chelva a la firma aragonesa Gabinete Técnico de
Trabajo Social. La compañía nacional Eulen se ocupa, además, de la residencia del
palacio de Raga en Valencia, aunque este contrato vence en breve, y otra
grande del sector, Ballesol, tiene desde hace años la de Torrent. Así las cosas, si a mediados de los noventa el sector estaba copado
por las cooperativas valencianas (llegaron a gestionar hasta 15
residencias), las dos entidades de economía social que subsisten en la
actualidad sólo regentan 4. La entrada de empresas valencianas (La
Canyada Servicios Sociales, de Manuel Palma; Gesmed, con participación
de constructores locales, y Neletass, principalmente) y la aparición
principal en los últimos tiempos de firmas y cooperativas de otras
zonas de España ha dado un giro importante al mapa de estas residencias
públicas gestionadas por entidades privadas. Junto a ello, está la apuesta de otras grandes sociedades, como
Ballesol, por instalarse con fuerza en la Comunidad. La citada firma ha
abierto hasta tres centros en el casco histórico de Valencia y otro más
en el área metropolitana |