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Los ayuntamientos realizarán las labores de inspección
de las torres de refrigeración en edificios de uso colectivo. Salud se
reserva la evaluación de los centros privados y del SAS
Evitar
episodios como los vividos en los últimos meses en Jaén, con la muerte
de dos personas a causa de la legionela. Éste es el objetivo del
decreto aprobado ayer en el Consejo de Gobierno, por el que se
establecen medidas de control y vigilancia higiénico-sanitarias sobre
las instalaciones con riesgo de trasmitir legionelosis, principalmente
aquellas ubicadas en edificios de uso colectivo que utilizan para su
funcionamiento agua dispersa en forma de aerosol.
Los ayuntamientos, según establece la norma, serán los responsables de
elaborar los registros de las torres de refrigeración y de los
condensadores evaporativos existentes en sus municipios, así como
realizar las labores de inspección, evaluación y aplicación de
medidas de prevención de la legionelosis. Para facilitar esta tarea,
los titulares de las instalaciones deberán notificar el número y las
características de sus equipos, el alta o la baja en la actividad y
cualquier otra modificación técnica.
Centros sanitarios
La Consejería de Salud se reserva la inspección en los
centros sanitarios privados y los dependientes del Servicio Andaluz de
Salud (SAS), además de realizar el ejercicio de la alta inspección y
encargarse de la coordinación de las actuaciones pertinentes tras la
detección de casos de legionelosis. Además, el decreto fija criterios
sanitarios específicos para la limpieza y el mantenimiento de las
fuentes públicas, así como normas para minimizar los riesgos para la
salud en el funcionamiento de los sistemas de riego por aspersión.
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