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Ricardo Cantalapiedra.- Quien la
sigue la consigue. El Juzgado de lo Social número 8 de Madrid ha
declarado nulos los despidos de diez trabajadores de limpieza del
hospital Ramón y Cajal. Fue despido improcedente y se ordena la
readmisión inmediata. Los trabajadores habían movido Roma con Santiago
desde abril para protestar contra los incumplimientos empresariales
en la dotación del personal necesario para los servicios del hospital.
El fallo judicial declara no probados los
hechos que la empresa Eurolimp achacaba a sus empleados, y acredita que
los despidos tenían como verdadera causa un “móvil antisindical”,
ya que varios de los despedidos pertenecían al comité de empresa de la
entidad. Según dictamina la sentencia, Eurolimp no adoptó las medidas
oportunas para el desarrollo correcto de limpieza en el centro
sanitario. La empresa exigía a los trabajadores desempeñar tareas para
las que no estaban formados. La sentencia dice algo obvio: las
labores de limpieza de quirófano deben ser realizadas por personal cualificado,
por la cuenta que ello trae a la sanidad pública.
El problema surgió en julio pasado cuando el comité de empresa
convocó huelga indefinida para reclamar, entre otras cosas, mayor formación
para los trabajadores encargados de limpiar el mobiliario clínico de los quirófanos.
Según la empresa, diez empleados impidieron a sus compañeros
desempeñar su trabajo. Hubo 35 días de huelga. La justicia ha desdeñado
las acusaciones de Eurolimp. Los trabajadores han mostrado su satisfacción
por el fallo, pero han emitido inmediatamente un comunicado en el que
preguntan: “¿Quién asumirá ahora la responsabilidad de hechos
tan graves?”. El portavoz de Eurolimp ha declarado que la empresa recurrirá
la sentencia.
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