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La historia del éxito empresarial es la historia de personas
emprendedoras que han sabido enfrentarse sabiamente al cambio, la
historia de individuos que debido a su
determinación y constancia no sólo no se han dado por vencidos
ante las dificultades sino que han sabido liderar un proceso de cambio
consistente en convertir
dichas dificultades en oportunidades.
Tal es el caso de Francisco Javier Sánchez,
director general de Cleaning House y fundador del proyecto TITO.
TITO, El Robot Limpiafachadas, es el fruto de un proyecto de Investigación y
Desarrollo que nació en el seno de Cleaning House hace ya unos cinco años
y que se ha culminado con éxito a pesar de los inconvenientes y
sinsabores que suelen acompañar, por desgracia, a las iniciativas e
innovaciones tecnológicas gestadas
y promovidas por la pequeña empresa, sobre todo si esta
pertenece, como es el caso de Cleaning House, al sector de la Limpieza
Profesional.
La idea
El método tradicional de limpieza de fachadas
acristaladas es por definición lento, excesivamente costoso e
ineficiente, sin olvidar el elevado riesgo asociado a la
presencia humana en trabajos de altura. Debido a
estos factores, la relación calidad-precio es realmente
desventajosa, por ello al
cliente que demanda este tipo de servicio no le queda más opción
que resignarse a que la
fachada de su edificio inteligente permanezca sucia. Realidad que dista
mucho de la notoriedad de imagen, prestigio y diferenciación que busca
una empresa cuando toma la relevante decisión de
ubicarse en un edificio
cuya principal singularidad arquitectónica es su fachada.
Esta situación de “crisis” fue, pues, el
caldo de cultivo en el que surgió la idea de que la única alternativa
posible pasaba por la automatización del proceso de la limpieza de
fachadas acristaladas. Así fue como
el equipo técnico de Cleaning House, formado por Francisco
Javier Sánchez, experimentado empresario de limpieza,
y Enrique Cabrera, técnico de aeronaves,
se puso manos a la obra.
Un largo y duro despegue.
El primer prototipo, TITO 1, se fabricó en un
garaje con métodos casi artesanales. Se emplearon largueros de estantería,
motores, bombas y depósitos; componentes, todos ellos, disponibles en
el mercado.
A pesar de sus lógicas limitaciones técnicas,
TITO 1, dejó, durante meses, como
una patena los cristales de la fachada
del edificio administrativo del Centro de Transportes de Madrid.
El sector de limpieza recibió con los brazos
abiertos este ingenio. En pocos meses TITO fue galardonado con varios
premios y reconocimientos: Premio a la excelencia en innovación tecnológica
1999 concedido por El Instituto Técnico Español de Limpiezas –ITEL-,
Diploma Meritorium concedido por ATEGRUS en Tem/Tecma 2000 Salón
Internacional del Medio ambiente y Master I+D 2001 concedido por 1 a 3
Soluciones El Portal Oficial de la Limpieza Profesional.
El máximo responsable de Cleaning House era
consciente de que a pesar de haber dado un paso de gigante en la
profesionalización y modernización del sector de la limpieza no podía
detenerse ahí. Era necesario perfeccionar las características técnicas
de la máquina.
Como tantos otros organismos e instituciones,
el Centro Superior de Investigaciones Científicas
recibió un dossier informativo sobre TITO. En menos de
veinticuatro horas el Instituto de Automática Industrial, dependiente
de este ente público, se
puso en contacto con Francisco Javier Sánchez manifestándole un gran
interés en colaborar en el proyecto.
El contrato de colaboración firmado entre
Cleaning House y CSIC fue el punto de inflexión. El equipo técnico de
Cleaning House junto a un equipo de científicos e ingenieros
especializados en robótica trabajaron durante más de un año para
darle a TITO una
robustez tecnológica tal que le ha hecho convertirse en un
revolucionario y único en el mundo sistema robotizado de limpieza.
Conseguir que TITO “remonte el vuelo” no ha
sido fácil, comenta Francisco Javier Sánchez. “El escepticismo y
escasa confianza de los organismos públicos en una empresa de limpieza
modesta ha hecho que se nos cierren muchas puertas. Aunque no hemos
recibido, hasta ahora, ningún
tipo de ayuda ni subvención a la innovación e investigación
hemos culminado con éxito y con nuestros propios medios un
proyecto realmente importante; aunque aún queda mucho trabajo por
hacer, estamos orgullosos”, comenta Sánchez.
Las
virtudes de TITO frente al sistema tradicional
MÁXIMA
RAPIDEZ
Es
capaz de limpiar un edificio de 10.000 m2 de superficie de
fachada en tan solo dos jornadas y media de trabajo. El operario
que utiliza el sistema manual emplearía unas 400 horas en limpiar la
misma superficie, con la consecuente pérdida de eficacia que ello
supone.
La velocidad media
de limpieza que alcanza TITO es de 25m2 /minuto
frente a 35m2 /hora del sistema tradicional.
COTAS DE CALIDAD DE LIMPIEZA HASTA AHORA IMPENSABLES
El
servicio tradicional de limpieza de fachadas acristaladas es por
definición ineficiente; pues cuando el operario, por experimentado y
avezado que sea, ha finalizado de limpiar un edificio ya se ha vuelto a
ensuciar la zona por la que comenzó.
TITO
satisface la necesidad que tiene el cliente del servicio profesional de
limpieza de superficies verticales y hasta ahora insatisfecha, a saber
la imagen y prestigio que un edificio perfectamente limpio genera.
IMPORTANTE
REDUCCIÓN DE COSTES
El
cliente final del nuevo servicio profesional de limpieza de superficies
verticales acristaladas (jefes de servicios generales y/o propietarios
de edificios de oficinas) va a experimentar, gracias a TITO, bien una
reducción de más del 50% en la factura de limpieza
o bien un notable incremento en el número de limpiezas
realizadas sin que aumente el precio pagado por m2 limpiado.
Aun
si el cliente optara por adquirir un sistema TITO,
vería rentabilizada su inversión en un periodo de tiempo
verdaderamente interesante.
DISMINUCIÓN
DEL RIESGO LABORAL
Al
eliminar la presencia humana en trabajos de altura, TITO reduce
considerablemente los riesgos inherentes al mismo. Así mismo, tanto el
cliente como el operario encargado del manejo y manipulación de la máquina
tienen la plena de seguridad de estar cumpliendo en todo momento la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (Ley 31/1995, de 8 de
Noviembre)
RESPETO
AL MEDIOAMBIENTE
El
material que TITO emplea para la limpieza es microfibra, nuevo tejido en
el sector de la limpieza profesional que por sus propiedades (carga de
electricidad estática) necesita una cantidad mínima de agua y
detergente con el positivo impacto medioambiental que ello supone. TITO
no emite partículas contaminantes. Genera un bajo nivel de ruido. Es
también un aliado fundamental de los “edificios ecológicos”,
tendencia arquitectónica por la que cada vez más se decantan
profesionales del diseño y construcción de edificios.
Expansión
y Difusión Comercial
El
objetivo estratégico de la compañía es que cada edificio del mundo
cuente con su máquina. Para ello se ha diseñado un amplio abanico de
posibilidades de comercialización y venta del sistema.
Se
está estudiando un posible
acuerdo de colaboración con empresas de limpieza
mediante contrato de franquicia. Ello posibilitará que la
empresa de limpieza que
preste el servicio de limpieza con nuestro sistema esté constantemente
asesorada y apoyada por nuestro departamento de asistencia técnica y
comercial.
Por
otra parte, numerosas compañías de todo el mundo están interesadas en
colaborar como distribuidores del sistema.
Las expectativas y posibilidades que se abren ante nosotros son
realmente intersantes.
Gracias
a la constancia y al trabajo arduo de un equipo de profesionales
rebosantes de ilusión, TITO ha emprendido un vuelo para aterrizar en
cada edificio de cada ciudad del mundo.
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