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Artículo "ESPECIAL: Ergonomía y rendimiento profesional'' publicado el 14/10/02 en el nº 86 de Titulares1a3.
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N-Esta semana: ESPECIAL: Ergonomía y rendimiento profesional |
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ESPECIAL: Ergonomía y
rendimiento profesional Del web www.prevention-world.com Luis Vilar, Responsable de Certificación de Producto de TÜV Internacional, Grupo TÜV Rheinland, S.L. Si
nos paramos a pensar el tiempo que pasamos en el entorno laboral, rápidamente
nos damos cuenta de que muchos de nosotros estamos más horas en
oficinas, despachos o puestos de trabajo en general, que en nuestras
casas, disfrutando de la comodidad de nuestro salón o viendo la
televisión, por ejemplo. Las
comodidades de los hogares actuales son el resultado de la adaptación
de las viviendas a las necesidades de todos los miembros de la familia.
Actualmente, la mayoría de las personas tratan de amueblar sus hogares
con criterios estéticos pero, sobre todo, con elementos confortables. Esta
búsqueda de la comodidad y de lo saludable debe extenderse en la medida
de lo posible al ámbito laboral, toda vez que una parte importante de
nuestras vidas discurre en este entorno. Conscientes de ello, cada vez más
empresas tratan de mejorar las condiciones laborales de sus empleados,
en la creencia de que esto fomentará la satisfacción y el rendimiento
de su personal. En
este sentido, la ergonomía se ha convertido en un factor importante
dentro de muchas empresas. La ergonomía en el ámbito laboral estudia
las necesidades, características y hábitos de las personas y adapta
las máquinas y puestos de trabajo a cada una de ellas, con el fin de
conseguir que el entorno profesional sea lo más favorable posible. Con
frecuencia, las personas que se incorporan a una empresa “heredan” el mobiliario
y los instrumentos de trabajo de sus predecesores, los cuales,
seguramente, los habían heredado también. Sin embargo, y a pesar de
que las actividades a desarrollar sean similares, las necesidades de
unos y otros son distintas. La anatomía, altura, peso, sexo,
costumbres, etc., de cada persona requieren un tipo de mesa, silla, o
iluminación determinados. Son
muchos los aspectos a tener en cuenta a la hora de adecuar un espacio de
trabajo a la actividad que allí se desarrolla y a la persona que lo
hace. Aspectos como: la forma de sillas y mesas, la iluminación, el
color de las paredes, son conceptos que influyen directamente en el
trabajador. De
todos es sabido las consecuencias del uso continuado de un ordenador sin
salvapantallas. Pero, también el ruido puede afectar negativamente a la
salud y al trabajo de un profesional, o una deficiente iluminación, o
una mesa demasiado alta o baja... Según
los estudios realizados en este sentido, unas buenas condiciones de
trabajo afectan positivamente al rendimiento del profesional y disminuye
el absentismo laboral de forma notable. Una persona que sufre los
inconvenientes de una mala distribución de los materiales que
habitualmente utiliza o que no cuenta con los medios necesarios, será,
por lógica, menos eficiente. Por
el contrario, una buena armonía entre herramienta y hombre dará mayor
seguridad al trabajador y su productividad se verá incrementada, además
de evitar el riesgo de enfermedades y accidentes laborales. De hecho,
según los estudios, las enfermedades más comunes en el nuevo siglo son
las relacionadas con la actividad laboral, provocadas por malas
posturas, trabajos demasiado monótonos, con poca movilidad o mala
iluminación. Hasta
hace unos años, había que elegir entre comodidad o estética, ya que
normalmente los artículos de diseño tenían un único fin que era dar
un aire elegante y atractivo al entorno de trabajo, en detrimento de lo
práctico o funcional. Sin embargo, ahora las empresas pueden organizar
sus espacios de trabajo creando una armonía entre salud y estética,
elegancia y practicidad. Por lo tanto, la inversión, seguro, merece la
pena.
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