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Artículo "ESPECIAL: Trabajo a Turnos y Nocturno '' publicado el 07/10/02 en el nº 85 de Titulares1a3.
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N-Esta semana: ESPECIAL: Trabajo a Turnos y Nocturno |
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ESPECIAL: Trabajo a Turnos y Nocturno Del web www.estrucplan.com.ar El
tiempo de trabajo es uno de los aspectos de las condiciones de trabajo
que tiene una repercusión más directa sobre la vida diaria. El
número de horas trabajadas y su distribución pueden afectar no sólo a
la calidad de vida en el trabajo, sino a la vida extralaboral. En la
medida en que la distribución del tiempo libre es utilizable para el
esparcimiento, para la vida familiar y para la vida social, es un
elemento que determina el bienestar de los trabajadores. El
trabajo a turnos es el desarrollado por distintos grupos sucesivos de
personas, en el que cada grupo cumple una jornada laboral, de manera que
se abarca un total de entre 16 y 24 horas de trabajo diarias.
Legalmente, en el Estatuto de los Trabajadores, se define el trabajo a
turnos como “toda forma de organización del trabajo en equipo, según la cual
los trabajadores ocupan sucesivamente los mismos puestos de trabajo, según
un cierto ritmo, continuo o discontinuo, implicando para el trabajador
la necesidad de prestar sus servicios en horas diferentes en un periodo
determinado de días o de semanas”. El
trabajo nocturno, también según el Estatuto de los Trabajadores es el
que tiene lugar entre las diez de la noche y las seis de la mañana, y
un trabajador nocturno es el que invierte, como mínimo, tres horas de
su trabajo diario, o al menos una tercera parte de su jornada anual, en
este tipo de horario. El
trabajo a turnos se puede organizar de las siguientes formas: ·
Sistema discontinuo: el trabajo se interrumpe normalmente por la
noche y el fin de semana. Supone, pues, dos turnos, uno de mañana y uno
de tarde. ·
Sistema semi-continuo: la interrupción es semanal. Supone tres
turnos: mañana, tarde y noche, con descanso los domingos. ·
Sistema continuo: el trabajo se realiza de formas ininterrumpida.
El trabajo queda cubierto durante 24 horas del día y durante todos los
días de la semana. Supone más de tres turnos y el trabajo nocturno. Inconvenientes del trabajo nocturno
·
Alteración del equilibrio biológico: El
trabajo a turnos, especialmente el trabajo nocturno, fuerza a la persona
a invertir su ciclo normal de actividad-descanso, obligándole a ajustar
sus funciones al periodo de actividad nocturna ·
Alteración de la hábitos alimentarios:
Las personas que trabajan a turnos se ven afectadas por la alteración
de los hábitos alimentarios. La calidad de la comida no es la misma, se
suelen tomar comidas rápidas y en un tiempo corto e inhabitual, los
alimentos se reparten mal a lo largo de la jornada y, en ocasiones, no
son correctos en cuanto al equilibrio nutricional ·
Alteraciones del sueño: En el trabajo a turnos el sueño suele verse
alterado, tanto en la cantidad de horas dormidas como en la calidad del
sueño que tiene lugar. ·
Alteraciones de la vida social: El trabajo a turnos, especialmente el
turno de la noche y el de tarde, dificulta las relaciones sociales
debido a la falta de conciencia con los demás ·
Incidencia en la actividad profesional:
La baja actividad del organismo durante la noche puede provocar que se
den una serie de recuperaciones negativas sobre la realización del
trabajo: acumulación de errores, dificultad en mantener la atención,
en percibir correctamente la información o de actuar con rapidez. Normas básicas
A continuación presentamos una serie de
recomendaciones que pueden ayudar a cumplir con este cometido: 1.
Establecer los turnos respetando al máximo el ciclo del sueño:
debe evitarse que el turno de mañana empiece una hora demasiado
temprana. Los cambios de turno pueden situarse, por ejemplo, entre las 6
y las 7 horas, las 14 y las 15 horas y las 22 y 23 horas. 2.
Dar facilidades (comedores, salas de descanso, ect.) para que los
trabajadores a turnos puedan comer de forma equilibrada, ingerir
alimentos calientes y disponer del tiempo suficiente para realizar las
comidas. 3.
La elección de los turnos será discutida por los interesados
sobre la base de una información completa que les permita tomar
decisiones de acuerdo a sus propias necesidades individuales. 4.
Los turnos de noche y de tarde nunca serán más largos que los
de mañana, preferiblemente serán más cortos 5.
Realizar ciclos cortos en cada turno (2 ó 3 días), puesto que
así los ritmos circardianos apenas llegan a alterarse. Al cambiar los
ciclos vigilia / sueño, estos ritmos se desequilibran, pero se
recuperan al volver a un horario normal. 6.
Aumentar el número de periodos en los que se puede dormir de
noche, acumular días de descanso y ciclos de rotación distintos a lo
largo del año, etc. 7.
Disminuir el número de años de trabajo nocturno continuado en
función de la edad u otros factores que puedan afectar a la salud. (La
OIT recomienda que a partir de los 40 años el trabajo nocturno
continuado sea voluntario) 8.
Reducir o evitar, en lo posible, una carga de trabajo elevada en
el turno de noche. Programar aquellas actividades que se consideren
imprescindibles e, igualmente, evitar tareas que supongan una elevada
atención entre las 3 y las 6 horas de la madrugada. La baja actividad
del organismo durante la noche y la acumulación de fatiga por un sueño
deficiente provocan un menor rendimiento en el trabajo. Entre dichas
horas, la capacidad de atención y la toma de decisiones es más
reducida. 9.
Dar a conocer con atención el calendario con la organización de
los turnos, de modo que exista la posibilidad de planificar actividades
extralaborales y se favorezcan las relaciones sociales. 10.
Establecer un sistema de vigilancia médica que detecte la falta
de adaptación de los trabajadores al trabajo a turnos y que pueda
prevenir problemas irreversibles de salud. Según el art. 36 del
Estatuto e los Trabajadores, “los trabajadores nocturnos a los que se
reconozcan problemas de salud ligados al hecho de su trabajo nocturno,
tendrán derecho a ser destinados a un puesto de trabajo diurno que
exista en la empresa y para el que sean profesionalmente aptos”. Desarrollar una estrategia individual para mejorar el sueño: conseguir el soporte de familiares y amigos, elegir espacios oscuros y silenciosos para dormir, mantener un horario regular de comidas, evitar tomar comidas pesadas antes de acostarse, evitar tomar cafeína, estimulantes y alcohol en general 2 o 3 horas antes de acostarse, y hacer ejercicio regularmente
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