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Artículo "ESPECIAL: Factores posturales laborales de riesgo para la salud'' publicado el 30/09/02 en el nº 84 de Titulares1a3.
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N-Esta semana: ESPECIAL: Factores posturales laborales de riesgo para la salud |
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ESPECIAL: Factores posturales laborales de riesgo para la salud DEL
WEB www.estrucplan.com
. Departamento
de Fisioterapia. Introducción La
posición corporal que una persona adopta para realizar un determinado
trabajo, el tiempo que ésta se mantiene, la fuerza desarrollada y los
movimientos pueden ser la causa de numerosas lesiones musculoesqueléticas,
como síndrome del túnel carpiano, lumbalgia o cervicalgia. La
prevención de la mayor parte de estos problemas se podría efectuar con
prevención pasiva: mediante el estudio ergonómico de los puestos de
trabajo y evitando los potenciales factores de riesgo y con prevención
activa: ofreciendo información educativa al trabajador tanto sobre los
riesgos como sobre las medidas que debe tomar para evitarlos. Palabras
clave:
Ambiente; Ergonomía; Postura; Riesgo; Trabajo. El
abordaje de los problemas que atañen al individuo en relación con el
medio laboral debe efectuarse desde un punto de vista multidisciplinar,
analizando los diferentes aspectos que interactúan en dicha relación.
Por ello, las intervenciones ergonómicas deben realizarse por equipos
de profesionales especialistas en las áreas que tienen mayor incidencia
en este campo, como fisioterapeutas, ingenieros industriales, psicólogos,
terapeutas ocupacionales, etc. Los
principales factores de riesgo relacionados con el trabajo están
asociados tanto a los aspectos físicos como psicológicos y sociales,
siendo en muchas ocasiones imposible de discernir un aspecto concreto
como causante o desencadenante del problema debido a la interacción
existente entre las variables intervinientes. Parte
I FACTORES
DE RIESGO ASOCIADOS AL PUESTO DE TRABAJO En
el ambiente de trabajo influyen tanto las características físicas y
psicológicas del trabajador y aspectos relacionados con su formación,
como el entorno en que se lleva a cabo la actividad laboral (por
ejemplo, temperatura, iluminación, ruidos y vibraciones), así como el
área de movimiento, características de las herramientas mobiliario y
objetos que utiliza el trabajador. Aspectos que, por influir de forma
determinante en la tarea que realiza el trabajador, son potencialmente
responsables de producir lesiones cuando la demanda de las tareas se
incrementa1. Los
principales factores de riesgo en el trabajo están relacionados con: 1)
la demanda física que conlleva la realización de la tarea, como
posturas, movimientos, repeticiones, vibraciones, carga estática y dinámica,
intervalo de recuperación, etc., y 2) los aspectos medioambientales,
como ruido, iluminación, vibración, temperatura, etc. Demanda
física del trabajo La
postura (Primera parte) La
posición del cuerpo que adopta una persona para realizar un trabajo
puede asociar con un aumento en el riesgo de lesiones. Así, las
posiciones de trabajo adoptando una inclinación del tronco influye en
la afectación de dolor en la región lumbar2,3 y la pre-sión
intradiscal en la columna lumbar cuando la actividad se efectúa estando
sentado es mayor que cuando se realiza estando de pie4,5. Las
investigaciones señalan que la presencia de lesiones crónicas en músculos,
tendones y nervios asociadas con el trabajo6,7. Wong et al en
un estudio efectuado con oficinistas incapacitados por dolor en manos o
dedos, en las espinosas desde C5 a D1 y en el ángulo medio de la escápula
y con disfunciones radiculares cervicales, diagnosticados como lesiones
por estrés repetitivo o síndrome del túnel carpiano, encontraron que
dichos pacientes presentaban una inadecuada postura de la cabeza y del
cuello y hombros redondeados8. La
posición de extensión y flexión de muñeca se asocian con el síndrome
del túnel carpiano9, tanto por presión del nervio mediano
bajo la aponeurosis flexora como por el resultado de un mayor volumen en
el túnel debido a edema o tenosinovitis de los tendones flexores10.
Ranney et al en un estudio efectuado con 146 trabajadores lesionados por
trabajos repetitivos hallaron que el 31% de los casos presentaba
lesiones en las zonas de cuello y hombro y el 23% en la mano, siendo las
más frecuentes la neuritis por síndrome del túnel carpiano, ya que
incluso aparecían lesiones bilaterales en siete sujetos, la
tenosinovitis de De Quervain y la tendinitis de los flexores de muñeca
(12 casos con cada uno de estos diagnósticos)11. Asimismo,
Oliver et al en un estudio efectuado para determinar factores
ocupacionales causantes del síndrome del túnel carpiano encontraron
que con ambas manos tanto los movimientos de inclinación a la izquierda
como a la derecha poseen alto grado de riesgo para originar dicho síndrome12,
y según Lowe et al las personas con síndrome de túnel carpiano tienen
menos habilidades para coordinar la fuerza de los dedos de la mano y déficit
de sensibilidad táctil, lo que ocasiona que los trabajadores con este síndrome
presenten mayor riesgo para presentar trastornos musculoesqueléticos13.
En la misma línea, Jeng et al investigaron déficit funcionales
asociados al síndrome del túnel carpiano y encontraron déficit
psicomotores en las actividades de vida diaria y en las actividades
laborales manuales14. Matias
et al en un estudio efectuado con 100 trabajadores manuales que
presentaban síndrome del túnel carpiano encontraron que las
principales variables de riesgo asociadas con la lesión son la duración
del trabajo, ya que pasando de una hora a cuatro horas de trabajo la
probabilidad del riesgo aumenta de 0,45 a 0,92, y el diseño del puesto
de trabajo, y en menor medida influyen la postura asociada con el
trabajo, como inclinación del tronco o desviación cubital de la muñeca,
y las medidas antropométricas individuales15. También
en la fuerza necesaria para manejar objetos cilíndricos de diferentes
pesos y diámetros con presión circular de los dedos influye más el
tamaño de la mano y la fuerza de la mano que la posición en que se
colocan los dedos y el número de dedos necesario para llevar a cabo la
actividad, ya que a mayor fuerza se emplean menos dedos16,17. Los
traumatismos acumulativos en la muñeca obedecen a una serie de
factores, de los que cabe destacar la forma de la muñeca, la velocidad
y la fuerza la mano y la tensión general a que se ve sometida la
persona. Los movimientos de flexión y extensión de muñeca efectuados
por los trabajadores, la velocidad y la aceleración de los mismos para
cada plano de movimientos influyen en los traumatismos acumulativos de
muñeca en los trabajos manuales18. Por ello para los
trabajadores que utilizan ordenadores durante largos períodos de
tiempo, el teclado debe hallarse a la misma altura de los brazos, de
manera que éstos no deban inclinarse hacia abajo ni hacia arriba, sino
quedar en posición paralela al suelo. Las muñecas no deben dejarse
reposar sobre el escritorio delante del teclado, ya que con esta postura
se forma un ángulo dorsal que contribuye a originar el síndrome del túnel
carpiano. Normalmente, la repetición de actividad manual afecta la
presión del túnel carpiano19,20. Snook et al en un estudio
efectuado con trabajadores manuales para determinar la fuerza máxima
aceptable en varios tipos de movimientos de muñeca y frecuencias en la
repetición de los mismos encontraron que no existen diferencias
importantes en la rotación máxima aceptable; sin embargo, disminuye la
fuerza máxima para los movimientos de flexión y extensión de muñeca21 Parte
II La
Postura (Segunda Parte) Debido
a los movimientos manuales precisos en la actividad laboral, Roman et al
encontraron tensión y fatiga en la musculatura del trapecio y deltoides22,
y Hagg observó anormalidades en las fibras musculares del fascículo
superior del trapecio en trabajadores que presentaban dolor en dicho músculo23. En
el hombro una flexión superior a 60°
y que se mantiene por más de una hora diaria se relaciona con dolor
agudo de cuello. Asimismo colocar las manos sobreelevadas o a la altura
del hombro se relacionan con tendinitis y otras patologías de hombro.
También en este sentido, Donatelli describe diferentes lesiones
predisponentes por abuso del hombro, como movimientos repetidos que
producen fatiga muscular en el manguito de los rotadores, demanda
laboral fuerte de músculos no entrenados, estrés muscular y fatiga
musculotendinosa, debilidad del manguito de los rotadores que reduce la
estabilidad en la articulación glenohumeral o punto gatillo y debilidad
de los músculos rotadores por tirón muscular del manguito24.
En un estudio efectuado con trabajadores que presentaban dolor de hombro
con una antigüedad de 10 meses, Punnet et al encontraron que los
movimientos de flexión y separación se asocian la cronicidad o
recurrencia de la lesión25. Relativos
a la espalda, además de los problemas lumbares descritos al inicio de
este apartado, existen otros problemas de salud asociados con la postura
que el trabajador adopta para realizar el mismo. En la actualidad existe
un predominio de trabajos sedentarios, por lo que cada vez es mayor el número
de trabajadores que pasan muchas horas sentados frente a una mesa o en
el puesto informático manejando el ordenador, llevando a cabo una
actividad estática prolongada, dando lugar a problemas en la espalda,
provocados mayormente por malas posturas, bien por dimensiones
incorrectas del puesto de trabajo o por el mantenimientos de posturas
inadecuadas por parte de los trabajadores. La
postura dinámica se ha considerado causa de lumbalgia. En este sentido,
Omino et al en un estudio llevado a cabo mediante una cuantificación
multidimensional de lumbalgia encontraron seis posturas dinámicas
responsables de dolor lumbar: doblar la rodilla, levantar y sujetar
objetos ligeros, inclinar el tronco, empujar un carro, girar o levantar
el carro (o una carretilla) y la postura de estiramiento26. La
mayor parte de estos problemas se podrían resolver con un estudio ergonómico
de los puestos de trabajo adecuando el mobiliario (por ejemplo, mesas y
sillas con dimensiones que varían en función de las características
corporales de las personas). En
la columna vertebral los dolores o lesiones se producen principalmente
en las regiones cervical y lumbar. Respecto a los problemas de espalda
con predominio cervical, encontramos que una posición de flexión de 30° necesita cinco horas para producir síntomas de dolor agudo,
mientras que con una flexión de 60° los mismos síntomas aparecen al cabo de las dos horas. La
postura con el brazo levantado se ha relacionado con dolor y parestesias
en la zona cervicoescaspular. Además, el dolor en los músculos de los
hombros incide en la disminución del movimiento del cuello27. Por
otro lado, la postura que el trabajador adopta puede ser resultado tanto
de los métodos de trabajo que se emplean como, por ejemplo, levantar
una caja situada en el suelo y girar el cuerpo o flexionar la muñeca
para realizar un ensamblaje, como de las dimensiones del puesto de
trabajo, que obligan al trabajador a efectuar un estiramiento inadecuado
para alcanzar una pieza situada en un estante alto o arrodillarse para
realizar una tarea en un espacio reducido. Parte
III Recomendaciones
posturales para puestos de trabajo con ordenadores La
postura y los movimientos de la articulación de la muñeca durante el
manejo del teclado se considera un factor de riesgo para los
trabajadores oficinistas28; la horizontalidad del codo, la
inclinación cubital de ambas muñecas y la distancia del siento frente
al ordenador son factores que tienen gran influencia en estos empleados29. En
1988, la American National Standaras for Human Factors Engineering
(ANSI/HFS) desarrolló guías de posturas para trabajos con
computadoras, en las cuales se recomienda, por ejemplo, que el ángulo
del codo debe situarse entre los 70 a 135°, el ángulo de cadera debe tener una abertura mínima
de 50 a l00°,
el ángulo de rodilla entre 60 y 130°
y el pie debe apoyar plano en el suelo. La
ANSI/HFS ofrece también detalles sobre las dimensiones de los puestos
de trabajo como altura de la silla y de la superficie o plano de trabajo
y espacio para la altura y el ancho de rodillas. Recomendaciones
posturales para puestos de trabajo de pie La
altura óptima de la superficie o plano de trabajo depende de la
naturaleza o tipo de trabajo y de la altura del codo de los trabajadores30.
Cuando la tarea requiere precisión, la altura de la superficie de
trabajo debe situarse entre 5 y 10 cm por debajo del codo, ayudando con
este apoyo en la reducción de cargas estáticas que soportan los
hombros. Para tareas de menor precisión y manejo de materiales y
herramientas pequeñas la altura de la superficie de trabajo se sitúa
entre 10 y 15 cm por abajo del codo. Finalmente, para tareas con soporte
de peso la altura de la superficie de trabajo debe situarse entre 15 y
40 cm por debajo del codo para facilitar el trabajo muscular de la
extremidad superior. Fuerza Una
de las causas que dan origen al dolor lumbar lo constituye el desarrollo
de fuerza cuando el raquis se encuentra en una posición nociva31.
Para Nachemnson el mayor factor de riesgo de lesión lumbar lo
constituye el movimiento de torsión realizado más de 20 veces al día
y con un peso superior a 10 kg 32. Fuerza
estática La
fuerza estática hace referencia al desarrollo de una tarea manteniendo
una postura determinada durante un tiempo prolongado. Es decir, combina
fuerza, postura y tiempo de duración. Los factores que se tienen en
cuenta para determinar la carga estática son la postura (sentado, de
pie, agachado, acostado y arrodillado) y en cada postura las diferentes
posiciones que requiere la actividad laboral, como brazos por encima de
la cabeza o giro de tronco, y tiempo que mantiene cada postura1,33. La
tabla 1 muestra la valoración de la carga estática para diferentes
posturas, según el método del laboratorio de economía y sociología
del trabajo de Francia (método LEST). La valoración se efectúa cuenta
el tiempo de permanencia en dicha postura y se puntúa con una escala de
0 (carga mínima) a 5 (carga estática máxima), teniendo en cuenta que
cuando hay varias posturas se suman los parciales, cuando hay decimales
se redondea y cuando los decimales son la mitad de la unidad se redondea
a la unidad superior (por ejemplo, 4,5 = 5). La
postura relajada tiene un esfuerzo muscular mínimo, pero mantener el
equilibrio en una postura estática requiere un gasto energético33.
Cuando una postura estática soporta una carga externa, el gasto se
incrementa, pero además la disposición espacial de dicha carga tiene
también influencia en el consumo de oxígeno. Por ejemplo, soportar una
mochila con peso colgada a la espalda supone un 100% de carga, y si el
mismo peso se soporta en bandolera el gasto energético se incrementa un
82%, y si se soporta con una mano teniendo el brazo extendido el
incremento respecto al soporte de la mochila incrementa un 141%34. Estos
incrementos se deben al gasto muscular. Por eso si la carga se mantiene
aparece dolor y fatiga muscular. También existen algunas posturas que
sobre-cargan más determinados grupos musculares, y este aspecto es
interesante conocerlo para recomendar la relajación y estiramientos de
los mismos. Parte
IV Fuerza
dinámica Se
calcula teniendo en cuenta el gasto energético del trabajo en kilocalorías/día
y varía según el sexo del trabajador. Gracias
al sistema cardiovascular, el tejido muscular se provee de oxígeno y
metabolitos. El organismo responde a las demandas de fuerza con el
aumento de la frecuencia respiratoria y cardíaca, y cuando las demandas
musculares de metabolitos no se satisfacen o cuando la necesidad energética
es superior se produce ácido láctico, ocasionando fatiga. En este
sentido, por repeticiones del movimientos de abducción del hombro
durante largos períodos, aparece cansancio e inflamación localizada25.
Pero si la fatiga se produce de forma generalizada, por ejemplo, por el
levantamiento y transporte de cargas pesadas, se produce fatiga en todo
el cuerpo y puede ocasionar un accidente cardiovascular. Las
temperaturas altas pueden ser causa de fatiga y estrés e impedir
continuar con la actividad35. Por
otra parte, en el consumo metabólico también influye la temperatura
del ambiente laboral, ya que cuando se produce un aumento de la
temperatura del ambiente la frecuencia cardíaca puede verse
incrementada y por el contrario disminuir cuando baje la temperatura. La
tabla 3 muestra el gasto metabólico que ocasionan diferentes
actividades. Según
Miguelez et al1, otros factores que también influyen en el
riesgo de sufrir lesiones al efectuar un trabajo que requiera un
esfuerzo físico son: Agarre Generar
una fuerza específica como el agarre fino con los dedos requiere mayor
concentración de fuerza muscular que un agarre con la palma de la mano
y por tanto un agarre con los dedos tiene mayor riesgo de producir
lesiones. Traumatismos
por contacto Por
ejemplo, la fricción del antebrazo contra el filo del área de trabajo
por el efecto mecánico del contacto entre el cuerpo y el objeto o el
estrés mecánico que se produce localmente debido a los golpes de la
mano contra un objeto. La posibilidad de riesgo de lesión está en
proporción a la magnitud de la fuerza, duración del contacto y la
forma del objeto. Otros
factores que por sí mismos o en combinación con la acción de una
fuerza influyen en el riesgo durante la ejecución de una tarea son: Así,
el riesgo de lesión lumbar como consecuencia de mantener el tronco
inclinado durante la actividad laboral se incrementa seis veces cuando
los movimientos de flexión se acompañan de torsión del tronco36,
y el mayor factor de riesgo de lesión lumbar lo constituye el
movimiento de torsión realizado más de 20 veces al día y con un peso
superior a 15 kg, aumentando el riesgo de lumbalgia crónica cuando se
asocia con otras patologías vertebrales, como osteoporosis o procesos
reumáticos37. También
en las actividades laborales que requieren el empleo de guantes de
protección, en los giros, principalmente en las supinaciones, se
produce una fricción entre los guantes y la superficie de la mano38. La
fatiga fisiológica y la percepción psicológica de la misma juega un
papel importante en la limitación de la ejecución del trabajo39. Parte
V Tiempo
de exposición En
general cuanto mayor sea el tiempo de exposición ante el factor de
riesgo mayor será éste. Podemos cuantificarlo refiriéndonos tanto a
minutos u horas por jornada laboral como a los años de exposición de
un trabajo al riesgo. A este respecto existen guías de límites de
duración específicos para diferentes factores de riesgo, como, por
ejemplo, vibraciones, umbrales para sustancias químicas y agentes físicos,
ruido o índices de exposición biológica Tiempo
de recuperación Se
refiere tanto al tiempo de descanso tras efectuar una actividad
estresante como a la realización de una actividad alternando la ejecución
por una parte del cuerpo descansada (por ejemplo, la mano izquierda) que
sustituye a otra parte ya cansada (por ejemplo, la mano derecha). Tanto
las pequeñas pausas de trabajo como los períodos de descanso entre las
aplicaciones de fuerza tienden a reducir la fatiga. El tiempo de
recuperación necesario para reducir el riesgo de lesión aumenta con la
duración de exposición ante los factores de riesgo. La
vibración a la que se expone el cuerpo durante la conducción de vehículos
es un importante factor de riesgo. La oscilación que se produce
mayoritariamente en los pies y en los glúteos tiene como principal
efecto negativo los dolores y lesiones de espalda, sobre todo en la zona
lumbar. Los
trabajos donde se producen vibraciones han sido relacionados con el
aumento de dolores de espalda40-42, como operar como una
maquinaria vibrante o conducir vehículos43-45. Por las
vibraciones se produce una debilidad en los ligamentos colaterales46. Respecto
a las vibraciones, las frecuencias más bajas (f < 1 Hz) provocan
mareos, vómitos y alteraciones en el sistema nervioso central y pueden
producirse por la exposición a movimientos de balanceo, como, por
ejemplo, el transporte en tren, avión, coche, etc. Respecto a las
llamadas frecuencia bajas (1 < f < 20 Hz) pueden producirse en el
transporte por medio de auto-buses, camiones, maquinaria y vehículos
industriales, y principalmente provocan problemas lumbares (dolores,
pinzamientos, o hernias de disco). También asocian trastornos de
equilibrio y en la visión. La
frecuencias media alta (20 < f < 1.000 Hz) originadas por
diferentes maquinarias industriales, como motosierras, martillos neumáticos,
lijadoras, etc., pueden causar a las personas expuestas a ellas lesiones
en los miembros superiores como insuficiencia vascular de la mano y
dedos (por ejemplo, enfermedad de Raynaud) y artrosis. Park
et al investigaron la influencia que tiene en la fatiga muscular la
vibración y la aceleración mediante la aplicación de vibración en el
tendón distal del flexor común de la mano, encontrando un aumento en
la actividad del reflejo tónico de vibración con la contracción
muscular inicial y una disminución de la frecuencia de vibración por
encima de 100-150 Hz, pero disminuyendo con frecuencias mayores47.
Por otro lado, Burstrom et al en un experimento efectuado en el que
analizaron la influencia que tienen en la mano y brazo del trabajador,
la dirección de la vibración, la fuerza de agarre y los niveles de
vibración, y la postura del brazo y la mano, y encontraron que la
absorción de energía en dichas áreas corporales depende mayormente de
la frecuencia y la dirección de la vibración, ya que a mayores niveles
de vibración el agarre de la mano es más firme y se absorbe mayor
energía48. Parte
VI Medidas
preventivas Las
lesiones musculoesqueléticas relacionadas con la actividad laboral son
cada vez más frecuentes como consecuencia además de los efectos
negativos en la salud del trabajador también se reduce la productividad
de la empresa. Por ello es necesario llevar a cabo medidas preventivas
que eviten los potenciales factores de riesgo, como vigilar los trabajos
manuales repetitivos para prevenir las lesiones de la mano y del brazo49,50,
evaluar el puesto de trabajo para evitar las lesiones lumbares50-52,
evitar los trabajos manuales asimétricos que lesionan la columna53,
reducir el nivel de vibración o disminuir el tiempo de exposición ante
la vibración. Para reducir el nivel de vibración, junto con la reducción
del tiempo de exposición a la vibración, los ingenieros industriales
efectúan otras recomendaciones, como, por ejemplo, evitar holguras en
las máquinas, colocar materiales aislantes y absorbentes de vibraciones
y emplear guantes o herramientas con mangos que amortigüen las
vibraciones. Además se debe ofrecer información educativa al
trabajador tanto sobre los riesgos como sobre las medidas preventivas y
anualmente llevar a cabo una revisión médica. Universidad
de Murcia. |
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