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Artículo "LA ALTA CONTAMINACION AMBIENTAL QUE SUFRE EUROPA'' publicado el 16/09/02 en el nº 82 de Titulares1a3.
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N-Esta semana: LA ALTA CONTAMINACION AMBIENTAL QUE SUFRE EUROPA |
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LA ALTA CONTAMINACION AMBIENTAL QUE SUFRE EUROPA DEL WEB www.estrucplan.com.ar En
Atenas, en verano la temperatura sube con rapidez, afectando a gran
número de personas. De cada seis a diez personas mueren durante el
verano a causa de la combinación del calor y la contaminación de los
coches. La
antigua ciudad llena de reliquias corre riesgos de extinguirse debido al
llamado nefos. Esto es una mezcla de niebla y de contaminación
estacionada permanentemente sobre la ciudad.El ochenta y cinco por
ciento del nefos, lo constituye la contaminación de los coches. Durante
el verano cientos de personas son tratadas por afecciones respiratorias
asociadas con la contaminación.
Las
personas no son las únicas afectadas. La misma Acrópolis ofrece un
claro ejemplo de la naturaleza destructiva del nefos. Estatuas valiosas,
caras sin rasgos. Los gases de emición han acelerado notablemente el
deterioro de la Acrópolis. Este deterioro ha avanzado más durante los
últimos veinte años, que durante los veiticuatro siglos anteriores. La
contaminación de los automóviles ataca a los vulnerables, a los
enfermos, a los ancianos y a los jóvenes. Muchas personas a raíz del
nefos padecen bronquitis crónicas. Mientras el nefos ahoga, el gobierno
griego está atascado. Durante años los médicos de Atenas han exigido
alguna acción. Cincuenta millones de coches surcaban las carreteras del
mundo. Hoy son más de cuatro mil millones. El
automóvil domina la política de transportes. El nuevo jefe de
transportes de la Comunidad Económica Europea dice que esto debe
cambiar. Se dio un informe sobre el desarrollo del mar Mediterráneo, en
donde se espera que en el año dos mil quince, habrá cuatro veces más
coches de los que hay ahora. Muchos consejeros de transporte creen que
el número creciente de carreteras aumenta la demanda.
Las
principales sustancias contaminantes son el monóxido de carbono, los
hidrocarburos y los óxidos de nitrógeno. Los
óxidos de nitrógeno, son los principales causantes de la lluvia ácida
y se combinan con los hidrocarburos para formar capas de ozono bajo que
son perjudiciales para la salud humana y para la vida vegetal. La
introducción de los convertidores catalíticos en Europa reduce estas
emiciones en un setenta y cinco por ciento. Europa
se está pasando a la gasolina sin plomo, sobre todo para prepararse
para los convertidores catalíticos. La gasolina con plomo obstruye a
estos convertidores, y acaba por estropearlos. Pero ésta tecnología
catalítica tiene una seria deficiencia, no afecta a la sustancia más
contaminante de todas, el dióxido de carbono. La
industria del automóvil da trabajo a millones de personas por toda
Europa. En Alemania uno de cada siete depende de la industria
automovilística para vivir. Los
fabricantes de automóviles se han dado cuenta, de que la preocupación
medioambiental es ahora una cuestión de necesidad económica, su nuevo
reto es diseñar coches más limpios. La
revolución automovilística Europea, se inició en la Selva Negra.
Empezó cuando los alemanes occidentales se dieron cuenta de que sus
coches estaban dañando su amado bosque.
Mientras
la mayoría de los gobiernos de Europa estan aumentado el ancho de sus
carreteras, muchas ciudades alemanas lo están reduciendo. Lo llaman
calmar el tráfico. Se plantan árboles, se estrechan las carreteras,
los coches circulan más despacio, por consiguiente se gasta menos
gasolina por kilómetro y se produce menos contaminación, hasta un
cincuenta por ciento menos en las zonas centrales de algunas ciudades.
También muchas veces paran sus motores en los semáforos. Algunos de
ellos llevan incorporado un cronómetro que les avisa cuando deben
volver a arrancar.
Los
automóviles han prosperado a costa del sistema de transporte público
Europeo. El
ejemplo de Alemania Occidental es típico. Desde la guerra han
construido ocho mil kilómetros de autopista, pero sólo han añadido
seis mil kilómetros a su red de ferrocarriles. Pero hay fuerzas
políticas que trabajan para cambiar esta situación. Un partido
ecologista se opone a la utilización de los coches. Ellos han
demostrado, que kilómetro por kilómetro, pasajero por pasajero, los
trenes producen un ochenta por ciento menos de contaminación que los
automóviles. Sin embargo el ochenta por ciento de los pasajeros
prefieren el coche. En
Berlín miles de conductores en el año mil novecientos noventa y dos
protestaron por el límite de velocidad que el gobierno les exigía.
Esto pretendía limitar el índice de contaminación pero cohartaba la
libertad de los conductores. Hoy
los suizos están pagando por lo que la comunidad europea le está
haciendo a su medio ambiente. Este país ha sido nombrado país de
tránsito por la comunidad, aunque no sea miembro. Esta medida se tomó
porque un posee un paso, que es una de las rutas más directas entre la
Europa del Norte y la Europa del Sur. Al
levantarse en mil novecientos noventa y dos las restricciones en las
fronteras, los suizos temían que se les fuera encima una avalancha de
tráfico. Hoy
día la imagen tradicional del aire puro de los Alpes Suizos, ya no
corresponde a la realidad. Este país tiene la peor contaminación rural
de ozono de Europa, creada en gran parte por la circulación de los
coches de otros países. Los árboles mueren creando grandes problemas
para las comunidades de las montañas. Los árboles sanos forman una
gran barrera natural contra las avalanchas, si estos mueren los pueblos
corren riesgos de ser sepultados bajo la nieve. Por lo tanto durante los
dos meses libres de nieve en el verano, los obreros levantan barreras
artificiales que reemplacen a los árboles. Los
políticos suizos piensan tomar medidas radicales. Cobrando nuevos
impuestos en los coches, creando restricciones de aparcamiento y
límites de velocidad bajos. Su intención es que el aire vuelva a ser
tan puro como en mil novecientos sesenta. Se estan montando estaciones
de servicios solares junto a los estacionamientos de gasolina, ya que un
gran número de suizos se ha anticipado a estos cambios, pasandose al
coche más limpio del mercado, el coche solar. De
momento estos coches son lentos pequeños y caros. La velocidad máxima
ronda los cincuenta kilómetros por hora y cuestan dos millones de
pesetas. Pero una vez cargadas sus baterías, pueden funcionar unos cien
kilómetros por cuarenta pesetas, y el coste para medio ambiente es
mínimo. Más de dos mil coches solares circulan por las carreteras
suizas. Esta es una nueva tecnología que los principales fabricantes de
automóviles se resisten a aceptar. Ellos mantienen que los coches
solares no son una propuesta práctica. Volkswagen
es el primer fabricante de coches eléctricos. En el año mil
novecientos noventa y dos han vendido alrededor de cincuenta del modelo
microbus, en toda Europa, y en noventa y uno fabricó casi tres millones
de automóviles a gasolina. Esto significa que la producción en masa de
un nuevo es aún difícil. California
crea además vehículos impulsados por energía solar, los combustibles
alternativos el metanol, el alcohol etílico y con gas natural. Ecomagazine |
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