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Artículo "Una limpiadora reconoce que tiró a la basura 7.000 informes médicos" publicado el 05/08/02 en el nº 77 de Titulares1a3.
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Esta semana: Una limpiadora reconoce que tiró a la basura 7.000 informes médicos |
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Una limpiadora
reconoce que tiró a la basura 7.000 informes médicos Hay
informaciones tan íntimas como la de una joven embarazada portadora de
sida, el caso de un ciudadano aquejado de esquizofrenia o el de un menor
de edad que sufría una depresión profunda como consecuencia de una
violación practicada presumiblemente por un familiar cercano. Según
explicó a EL MUNDO el delegado de Salud de la Junta, José Luis Marcos,
«no son expedientes clínicos ni historias clínicas de los usuarios,
sino derivaciones de pacientes de un centro a otro» que fueron
atendidos entre 1997 y 1999 en el ambulatorio. Este
hecho se debe, según Marcos, a un error humano de una limpiadora del
centro que, «en vez de dejarlos en el lugar adecuado para que los
recogiera la empresa contratada para destruirlos, los colocó entre la
basura ordinaria que va a los contenedores». Las
cajas eran claramente indentificables como documentos clínicos y con el
logotipo del SAS y, aunque algunas de las informaciones son simples
peticiones para revisiones rutinarias, hay datos extremadamente privados
y alarmantes si se tiene en cuenta su posible conocimiento público. Investigación
interna Los
documentos fueron encontrados por una redactora de la televisión
municipal de Fuengirola, FTV, según publicó ayer La Opinión de Málaga.
El hallazgo fue comunicado a la Policía Local, que trasladará las
diligencias al juzgado, mientras que el centro de salud adscrito al
Servicio Andaluz de Salud, SAS, abrió una investigación interna que
llevó a la confesión de la trabajadora. Las
informaciones de contenido sanitario están especialmente protegidas por
la ley y su divulgación es considerada delito.Además, cualquier dato
relativo a la salud de una persona está sujeto al secreto profesional
del facultativo y al juramento hipocrático. Pero
lo más grave es que entre los papeles se distinguen hojas
autocopiativas de tres colores, dependiendo de sus destinatarios:
especialistas, centros de salud o el propio paciente, por lo que, al
parecer, «hay documentos que no llegaron a su destino, ya que se
encuentran las tres copias». La
alcaldesa, Esperanza Oña, ha convocado una rueda de prensa «para
informar de un posible caso de negligencia del Servicio Andaluz de Salud»
así como de las medidas legales que el consistorio pretende iniciar
contra el SAS
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