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Una plaga de
pulgas invade los jardines de Doctor Lluch y ataca a vecinos y mascotas
El
Ayuntamiento contesta a las quejas asegurando que la fumigación sería
muy tóxica
LAS PROVINCIAS, 27/07/02 BURGUERA (VALENCIA)
Los
vecinos de la Malvarrosa sufren las consecuencias de una plaga de pulgas
que asola el jardín de la calle Doctor Lluch. Los dueños de perros que
acuden a la zona verde se han quejado al Ayuntamiento, que según ellos
les responde que no puede fumigar la zona por la alta toxicidad de los
productos que se utilizan para desinfectar.
Justo
a la altura del límite tradicional entre la playa de las Arenas y la
Malvarrosa, en el jardín de la calle Doctor Lluch, los vecinos bajan a
la calle a pasear al perro con aerosoles repelentes, cepillos
desparasitadores, vaqueros, zapatos cerrados y, en algunos casos, con
guantes de fregar. Desde hace dos semanas, cerca de una veintena de
ciudadanos han visto cómo sus mascotas se han llenado de pulgas y
garrapatas sin conseguir que los servicios de fumigación del
Ayuntamiento actúen en la zona.
Una vecina,
Maite, presenta en las piernas hasta treinta picaduras del insecto. La
mujer, dueña de una perra a la que ha tenido que pelar por completo,
asegura que llamó al Ayuntamiento de Valencia, "primero a Parques
y Jardines, que me remitieron a los servicios de zoonosis de la Delegación
de Sanidad''. Maite denuncia que los técnicos municipales "no
pueden venir al jardín porque dicen que los productos insecticida son
demasiado tóxicos para utilizarlos al aire libre''. De esta forma, y
desde hace dos semanas, los propietarios de mascotas que acudían
tranquilamente al parque de la calle Doctor Lluch sufren una auténtica
psicosis por las constantes picaduras que sufren tanto ellos como sus
perros.
Una plaga de
garrapatas y pulgas son los culpables de que Maite tenga que bajar a la
calle con pantalón largo. A pesar de eso, lleva las piernas salpicadas
de picaduras.
Guantes de
fregar
"Una señora baja con los guantes de
fregar, un cepillo y el aerosol repelente'', señala la afectada, que
cifra en cerca de una veintena las personas que diariamente se enfrentan
a una invasión que ha obligado a pasear a sus mascotas por la vía pública.
"Y la gente se queja, porque el perro hace sus necesidades en la
acera, pero es que si los llevamos al parque terminan desquiciados, los
pelas y los desparasitas, y si se acercan a la zona suben a casa llenos
de bichos'', comenta Maite, quien trabaja para la Generalitat y ha
certificado a través del veterinario que su perra es víctima del
ataque de las pulgas.
Hace un año,
el 17 de julio, LAS PROVINCIAS ya publicó los problemas de los vecinos
del Cabanyal con las pulgas, entonces unas calles más al interior del
barrio, pero a la misma altura.
Los vecinos
indican que en las proximidades del jardín "todavía quedan casas
en muy mal estado y edificios derribados de los que aún están las
ruinas y los escombros, lo que supone un caldo de cultivo perfecto para
este tipo de insectos''. Parques y Jardines continúa trabajando en el
parque, pero su trabajo se limita a cuidar del estado de las plantas, no
de los parásitos que habitan en su entorno. Este periódico intentó
ayer sin éxito ponerse en contacto con la delegada de Sanidad, Beatriz
Simón.
"Las
subes a casa y estás comiendo y notas cómo te pican, como si te
clavaran una agujita'', explica Maite, cubierta de heridas de pies a
rodillas.
"Les
rociamos con los repelentes antes y después de bajarlos a la calle,
pero no hay manera, siempre vuelven con algo si los llevas al parque, y
si no los llevas, la que acabas discutiendo con otros vecinos eres tú'',
indica la dueña de un perro que esta semana ha sufrido infecciones cutáneas
e inflamaciones por culpa de las heridas.
Recientemente,
la Sociedad Protectora de Animales de Valencia señaló como causa de la
proliferación de pulgas y garrapatas en esa zona de la ciudad la falta
de mantenimiento y limpieza del alcancarillado y zonas de escombros,
espacios donde habitualmente se pueden encontrar ratas, una de las
principales portadoras de este tipo de insectos
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