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Un
preso intenta apuñalar con un palo de escoba afilado a dos funcionarios
LAS
PROVINCIAS, 30/06/02. A. CHECA (VALENCIA)
Apagó
las luces de una celda de Picassent y se escondió en el baño
Un
preso de la cárcel de Picassent intentó apuñalar ayer a dos
funcionarios y trató de retenerlos en una celda. El recluso apagó las
luces del calabozo, puso una almohada bajo las sábanas de su cama para
simular que estaba acostado y se escondió en el baño. Cuando los
funcionarios entraron se tiró sobre ellos, aunque al final lo
redujeron.
Rafael
Andreú Sanbartolomé, un preso incluido en el Protocolo de Prevención
de Suicidios de la enfermería de la cárcel de Picassent, protagonizó
ayer un intento de agresión contra dos funcionarios del centro, tal y
como explicaron fuentes de la Agrupación de Cuerpos de la Administración
de Instituciones Penitenciarias (ACAIP).
El ataque se
produjo sobre las dos de la madrugada, cuando dos funcionarios, durante
la ronda de vigilancia de las celdas, comprobaron que en una de ellas
estaban apagadas las luces y por lo tanto era imposible controlar su
interior a través de la mirilla. Los agentes golpearon varias veces la
puerta del calabozo, pero no observaron ningún movimiento dentro.
Ante las
sospechas de que algo raro estaba pasando, el jefe de Servicios decidió
entrar en la celda, mientras otro compañero esperaba junto a la puerta.
El agente comprobó que dos de los reclusos estaban en sus camas, pero
en una tercera litera tan sólo pudo observar un "extraño bulto'',
según relataron las fuentes.
"¡Te
voy a matar!''
El responsable del centro penitenciario
decidió acercarse a la cama y verificar que el tercer preso estaba
acostado. En ese preciso instante, Rafael Andreú salió de forma
repentina del baño, "esgrimiendo un objeto punzante de unos 25
centímetros'', y se abalanzó sobre el jefe de servicios. El preso
agarró por el cuello al funcionario e intentó apuñalarle varias
veces, al tiempo que gritaba "¡te
voy a matar!'', explicaron desde ACAIP.
El guardia que
esperaba junto a la puerta acudió en ayuda de su compañero, y el
recluso intentó también herirle con su arma, que resultó ser un palo
de escoba "tremendamente bien afilado'', añadieron las fuentes.
Tras lograr
reducir al exaltado preso, los dos trabajadores de la cárcel -que
precisaron asistencia médica, aunque apenas sufrieron algunos leves
rasguños a causa del forcejeo- comprobaron que el interno les había
tendido una trampa, puesto que el "bulto'' que había bajo la ropa
de la cama era la almohada, que el recluso había colocado para simular
su cuerpo y obligar así a acercarse a los funcionarios.
Masificación
de la cárcel
Desde la Agrupación de Cuerpos de la
Administración de Instituciones Penitenciarias no dudan en achacar este
tipo de incidentes a "la masificación que sufre el establecimiento
penitenciario de Valencia'', a la vez que alertan de que, en los dos últimos
meses, el número de altercados entre internos y de agresiones a
funcionarios se ha disparado''. Según ACAIP, otro de los problemas es
la conversión del antiguo hospital penitenciario en una enfermería
-escenario de la agresión de ayer-, "donde la atención a los
internos se ha visto disminuida muy considerablemente''
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