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Artículo "Montañas de basura en el Metro" publicado el 17/06/02 en el nº 70 de Titulares1a3.
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Esta semana: Montañas de basura en el Metro |
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Montañas de basura en el Metro El Mundo, 12/06/02. VICTOR AUNION
Por
ello, uno de los portavoces del comité de empresa, Alejandro
Covarrubias, señaló que «no hay negociación, la empresa no responde
a ninguna de las demandas». Los sindicatos consideran que «nosotros ya
hemos reducido nuestras pretensiones, por lo que consideramos que es la
empresa la que debe estudiar la nueva propuesta y plantear alternativas,
no hay diálogo porque sólo hemos hablado nosotros». En
la nueva propuesta de los trabajadores, la petición inicial de una
subida de 90 euros mensuales fue rebajada hasta 75. Pero las posiciones
están aún lejanas, pues la empresa sólo ofrece 24 euros, «no quiere
hablar de las demás demandas y ni se plantea discutir el tema de los
pluses de toxicidad», aseguró Covarrubias. Los
barrenderos sí lo cobran Este
es uno de los puntos que alejan a los trabajadores de la empresa. El
aumento de la retribución debido a la insalubridad del puesto de
trabajo (contaminación, productos tóxicos, limpieza de fosos y vías,
heces y vómitos) es una de las principales reivindicaciones pero la
empresa Clece la considera innegociable. Sin
embargo, los trabajadores no entienden por qué este plus lo cobran los
barrenderos de la calle, «por poner un ejemplo», y no ellos, cuando su
trabajo es similar en cuanto a la recogida de residuos, pero mucho peor
en las condiciones de trabajo. Entre éstas, Covarrubias destacó «la
falta de ventilación, la luz artificial y los productos que tienen que
manipular para borrar pintadas, muchos de ellos detergentes alcalinos
muy tóxicos». Tampoco
entienden que se les compare con los trabajadores que se dedican a la
limpieza de autobuses, «porque ellos trabajan en unas condiciones
totalmente diferentes a nosotros, es como si solamente limpiásemos los
vagones y no los pasillos y andenes». «La
empresa sólo habla de la subida salarial y no ha querido tratar nada
sobre el resto de reivindicaciones», añadió Alejandro Covarrubias. Son
varias las condiciones a las que los sindicatos supeditaron el arreglo
de la situación. Además de la subida salarial y el plus por toxicidad,
los huelguistas demandan el pase del personal eventual a fijo pues
denuncian que en Clece se realizan «contratos por necesidad de la
producción, con carácter eventual», lo que según el Tribunal Supremo
es fraude de ley. El
transporte de productos químicos y pesados junto al personal de
limpieza es también irregular, según los trabajadores, por lo que
piden vehículos independientes para uno y otro cometido. Consideran que
el vestuario no es apropiado «a las condiciones climáticas que se
producen en el Metro», por lo que reclaman ropa apropiada para cada
estación del año. «La
empresa no quiere negociar» Los
sindicatos creen que la empresa no quiere sentarse a hablar y que las
reuniones son «una justificación ante la Comunidad de que están
negociando», para que Cortés, consejero de Transportes, Obras
Públicas y Urbanismo, «tome cartas en el asunto, pues ha manifestado
que la huelga se resolverá en un plazo de 24 ó 48 horas». Sobre
estas declaraciones de Cortés, Covarrubias manifestó que el consejero
«debe tener información privilegiada, porque lo cierto es que la
empresa no se ha movido ni un ápice de su postura y nos ha presentado
la misma propuesta en las cuatro últimas reuniones». Mientras
tanto, Clece, en un comunicado enviado el pasado lunes matizó las
declaraciones de los sindicatos sobre las peticiones de los huelguistas.
Destaca que «continúa negociando con los representantes de los
trabajadores», al contrario de lo que dicen los sindicatos. La
empresa adjudicataria de la limpieza de Metro, asegura que «las
reivindicaciones de los trabajadores en huelga supondrían un incremento
salarial del 59% superior al Convenio de Limpieza de Madrid». Además,
«explican que la retribución media actual de los trabajadores en
huelga es de 901 euros», cantidad que es considerada falsa por los
representantes sindicales. «No
es cierto que cobremos lo que dice la empresa. Para cobrar 901 euros hay
que sumar varios pluses, antigüedad y nocturnidad. Un trabajador medio
no llega ni a los 600 euros al mes», aseguró Covarrubias, delegado
sindical de Comisiones Obreras. Por
su parte, la Comunidad de Madrid, sigue sin intervenir, pese a que desde
diferentes asociaciones de usuarios y consumidores se pide el arbitraje
del Gobierno regional por tratarse de un transporte público que
utilizan diariamente cientos de miles de madrileños. Mientras
las partes ni siquiera se ponen de acuerdo en aclarar si los encuentros
que están manteniendo pueden calificarse de negociación o no, las
estaciones de Metro se están convirtiendo en auténticos basureros.
Este fracaso de las negociaciones hace pensar que el conflicto va para
largo y de seguir así la degradación que soporta el principal
transporte público de la ciudad puede hacerse insufrible, pese a que
los servicios mínimos se seguirán cumpliendo |
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