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Artículo "La salud y la seguridad en el trabajo, un ambicioso reto de la política social europea" publicado el 06/05/02 en el nº 64 de Titulares1a3.

1El Artículo de la semana:

N-Esta semana: La salud y la seguridad en el trabajo, un ambicioso reto de la política social europea

 

  Recopilación de artículos e informaciones de su interés.

 

 

La salud y la seguridad en el trabajo, un ambicioso reto de la política social europea

Madrid/Geoscopio. Martes, 23 de Abril de 2002

 

La Estrategia Europea de Salud y Seguridad en el Trabajo, para el periodo 2002-2006, propone consolidar la cultura de prevención del riesgo a través de la educación, a la vez que trata de demostrar que una política social ambiciosa constituye un factor de competitividad.

La Conferencia Internacional, que se ha desarrollado en Barcelona, durante los días 22 y 23 de abril, ha sido el marco para la presentación de la nueva estrategia comunitaria en materia de seguridad y salud en el trabajo, para el periodo 2002-2006.

La salud y la seguridad en el trabajo y cómo adaptarse a los cambios en la sociedad y en el mundo del trabajo constituyen uno de los retos más ambiciosos de la política social de la Unión Europea.

La Estrategia, elaborada por la Comisión Europea, presenta un enfoque global de cara al bienestar en el trabajo, con el objetivo de mejorar su calidad

Estrategia comunitaria

La estrategia comunitaria de salud y seguridad que ha elaborado la Comisión contiene tres rasgos novedosos:

·        Un enfoque global de cara al bienestar en el trabajo, teniendo en cuenta los cambios registrados en el mundo del trabajo y la emergencia de nuevos riesgos, especialmente de carácter psicosocial. Su objetivo es mejorar la calidad del trabajo y para ello es esencial un entorno sano y seguro.

·        Consolida una cultura de prevención del riesgo, mediante la combinación de una variedad de instrumentos políticos, tales como legislación, diálogo social, responsabilidad social de las empresas e incentivos económicos. Además, deberán constituirse asociaciones de cooperación entre todos los agentes en el ámbito de la salud y la seguridad.

·        Demuestra que una política social ambiciosa constituye un factor de competitividad.

Cambios en el mercado laboral


La Comisión resalta en su informe que la salud y la seguridad son componentes esenciales de la calidad del trabajo y que un entorno y una organización del trabajo sanos y seguros son factores que condicionan el rendimiento de la economía y de las empresas.

En la estrategia comunitaria se pone de relieve la necesidad de adaptarse a los cambios en el mundo del trabajo, como la creciente participación de la mujer en el empleo. El 83% de las mujeres activas trabajan en el sector de los servicios, lo que explica el hecho de que su tasa de incidencia de accidentes y enfermedades profesionales sea sensiblemente inferior a la de los hombres y que el riesgo de sufrir un accidente sea menor.

Otro factor a tener en cuenta es que en las próximas décadas aumentará el porcentaje de trabajadores europeos de 50 años y más, al tiempo que disminuirá el correspondiente a los más jóvenes.

Por edades se constata que los trabajadores más jóvenes son más propensos a sufrir accidentes laborales y que los mayores de 55 sufren accidentes más graves y mortales.

También las enfermedades consideradas emergentes, como el estrés, la depresión y el acoso, son responsables del 18% de los problemas de salud asociados con el trabajo, una cuarta parte de los cuales implica dos semanas o más de ausencia laboral.

 

Bienestar en el trabajo


Por todo ello la nueva estrategia comunitaria de salud y seguridad debe promover un enfoque global del bienestar en el trabajo, reforzar la cultura de prevención y combinar instrumentos, así como constituir asociaciones de cooperación. Con esta finalidad los agentes interesados deben perseguir, entre otros, los siguientes objetivos:

 

·        Reducir el número de accidentes y enfermedades profesionales, especialmente en aquellos sectores de actividad que registran una incidencia superior a la media.

·        Igualdad entre hombres y mujeres en la evaluación del riesgo, las medidas preventivas y los mecanismos de indemnización.

·        Prevenir el estrés, el acoso en el trabajo, la depresión, la ansiedad y los riesgos asociados a la dependencia del alcohol, las drogas o los medicamentos, a través de medidas específicas.

·        Reforzar la prevención de las enfermedades profesionales.

·        Tener en cuenta los cambios en las formas de empleo, las modalidades de organización del trabajo y la jornada laboral.

·        Implantar una cultura de prevención que permita anticipar y controlar los riesgos a través de la educación.

La Comisión elaborará, en colaboración con los interlocutores sociales, guías sobre cómo aplicar las directivas, teniendo en cuenta la diversidad de los sectores de actividad y de las empresas.

En cuanto a la promoción de nuevas vías de progreso la Comisión:

 

·        Estudiará la integración de los trastornos y las enfermedades relacionadas con el estrés en las directrices de empleo para el año 2003.

·        Profundizará en la armonización de las estadísticas europeas y de definición de indicadores de seguimiento de los avances registrados.

·        Mejorará la base de conocimientos sobre el coste económico y social de los accidentes laborales y las enfermedades profesionales.

El diálogo social, un instrumento privilegiado


La nueva estrategia resalta la importancia del diálogo social, como un instrumento privilegiado para abrir nuevas vías de progreso, dado que permite, por un lado, aplicar la legislación vigente de manera eficaz y, por otro, abordar las cuestiones relacionadas con la promoción del bienestar en el trabajo.

De hecho, la Comisión abrirá en este mismo año un proceso de consulta con los interlocutores sociales relativo al estrés y sus efectos sobre la salud y la seguridad en el trabajo.

Por último, el informe de la Comisión destaca la necesidad de promover la integración de la salud y la seguridad en el trabajo en las demás políticas comunitarias, como en la estrategia europea de empleo.