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Artículo "Un cambio genético en una bacteria estomacal provocó la peste bubónica que diezmó Europa durante el siglo XIV " publicado el 29/04/02 en el nº 63 de Titulares1a3.

1El Artículo de la semana:

N-Esta semana: Un cambio genético en una bacteria estomacal provocó la peste bubónica que diezmó Europa durante el siglo XIV

 

  Recopilación de artículos e informaciones de su interés.

 

Un cambio genético en una bacteria estomacal provocó la peste bubónica que diezmó Europa durante el siglo XIV

La epidemia, transmitida por las picaduras de las pulgas de las ratas, acabó con una cuarta parte de la población europea entre 1347 y 1351

Ideal, 27/04/02 julián Méndez

Un simple cambio genético en una bacteria que provoca desarreglos intestinales leves en el hombre fue el origen de la mayor epidemia padecida por la Humanidad durante toda su historia, la peste negra, una enfermedad que acabó con uno de cada cuatro europeos entre los años 1347 a 1350 y que también causó estragos en China y en la India.

El científico estadounidense Joseph Hinnebusch y su equipo de investigadores de los Laboratorios Rocky Mountain, en Nevada, llevan años tras la pista de la llamada 'Muerte Negra' y, según publicaron ayer en la revista 'Science', parecen haber encontrado la explicación definitiva. Adquiriendo el nuevo gen, la bacteria (llamada 'Yersinia pestis'), multiplica su poder destructor. Si una persona toma alimentos o agua infectados por la bacteria sufre dolencias estomacales. Pero si la 'Yersinia pestis' modificada llega a su organismo a través de la picadura de una pulga de rata, desencadena una infección de los ganglios linfáticos (bubas) que acaban irremediablemente con la vida del enfermo.

El descubrimiento del equipo de Joseph Hinnebusch añade una pieza fundamental para comprender cómo surgió la plaga en el pasado. «Nuestra investigación ilustra de qué forma un cambio genético simple puede afectar profundamente la evolución de una enfermedad. En el caso de la peste negra -escribe Hinnebusch- el cambio genético da lugar a un cambio completo en su sistema de transmisión».

El gen permitió a la bacteria «comenzar a transmitirse por la picadura de las pulgas, una adaptación que distingue a la 'Yersinia pestis' de otras bacterias muy parecidas. Y, a su vez, la bacteria se adaptó a su anfitrión nutriéndose de sangre para sobrevivir», dice.

Los trabajos de Hinnebusch y de sus colegas de Sweden (Michigan) y del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas han permitido descubrir cómo el gen se codifica a través de una enzima llamada PLD. Trabajos anteriores habían demostrado que la bacteria era capaz de captar esa enzima de cualquier otra bacteria o, incluso, de organismos de núcleos muy simples. El siguiente paso fue analizar la evolución de pulgas infectadas con la bacteria. Algunas bacterias habían captado la enzima. Otras, no. Los investigadores descubrieron que la enzima es necesaria para permitir la supervivencia de la bacteria causante de la peste en la parte media del intestino de las pulgas que parasitan a las ratas. El próximo paso de los investigadores, aún no resuelto, es descubrir cuál es el mecanismo por el que la enzima coloniza el estómago de la pulga y evita que sea rechazada por éste.

Un rey apestado

La peste negra azotó al continente europeo a mediados del XIV. Hay historiadores que sostienen que llegó a Europa junto a las ratas que viajaban en un navío genovés que habría atracado en el puerto de Kaffa (Crimea). Desde Italia, la peste alcanzó la Provenza y el Languedoc francés, Aragón, Castilla y el centro de Europa. Años más tarde se extendió por Inglaterra, el norte de Europa y Escandinavia. Sólo algunas regiones muy concretas como los Países Bajos, Bohemia, la región de Bearn y Hungría (que carece de salidas al mar), escaparon a sus devastadores efectos.

La epidemia de peste causó, por ejemplo, la muerte de Alfonso XI, 'el Justiciero', en 1350 mientras las tropas de la Corona asediaban Gibraltar. Hay quienes argumentan que su muerte -y la de millares de soldados- retrasó décadas la llamada Reconquista.

Para hacer frente a los efectos devastadores que la peste bubónica tuvo para Castilla, Pedro I reunió a las Cortes en Valladolid en 1351. Al haber sido diezmada la población, aumentaron los precios de todos los productos de primera necesidad y surgieron revueltas de campesinos y artesanos. Las Cortes se vieron obligadas a fijar el salario de los jornaleros y los sueldos de los menestrales. Los señores feudales dejaron de cobrar sus rentas y, muchos de ellos, fueron incapaces de pagar los créditos que habían contraído con los prestamistas.

Algunas investigaciones aseguran también que la peste provocó consecuencias irreversibles en la sociedad europea como el abandono de las granjas, la disminución de las rentas agrarias y la caída de los precios agrícolas provocadas por las masivas migraciones hacia espacios abiertos y terrenos despoblados libres del mal.

La pérdida de población se dejó sentir menos en las ciudades donde acudían a refugiarse quienes huían de la peste. Su masiva llegada permitía cubrir las bajas que la epidemia causaba en las villas. La peste negra estuvo detrás de la profunda crisis económica y social que padeció Europa durante cerca de dos siglos