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Artículo "Especial Alergias" publicado el 25/03/02 en el nº 58 de Titulares1a3.

1El Artículo de la semana:

N-Esta semana: ESPECIAL Alergias.

 

 

 

ESPECIAL Aeroalergenos causantes de asma bronquial: ácaros; cucarachas

Dr. Javier Subiza. Centro de Asma y Alergia General Pardiñas. Madrid

De: Aclaic.org

Existe una alta prevalencia de sensibilización mediada por IgE contra alergenos específicos entre los pacientes asmáticos (1-5). Además la presencia de anticuerpos IgE contra alergenos procedentes de los ácaros del polvo doméstico, cucarachas, gatos y pólenes (gramíneas, Ambrosia, Betula, Parietaria, Olea, Criptomeria y otros) ha podido asociarse con un mayor riesgo de sufrir agudizaciones del asma que requieren asistencia en urgencias, tanto entre los niños como adultos (4-6).

 

Es importante que los clínicos sepan identificar los desencadenantes ambientales tanto alergénicos como no alergénicos capaces de agudizar el asma, para de esa manera poder iniciar unas medidas que permitan el control o la eliminación de los mismos.

 

Los cinco desencadenantes alergénicos del asma más importantes son, los ácaros del polvo doméstico, las cucarachas, los animales, los pólenes y hongos.

 

Inicialmente sólo los alergenos de fuera de las viviendas, especialmente los pólenes y los hongos pudieron ser identificados y cuantificados mediante su examen al microscopio óptico, pudiéndose encontrar una correlación entre la presencia de estos dos tipos de neumoalergenos y la morbilidad del asma. Con el desarrollo de las técnicas de inmunoensayo y los anticuerpos monoclonales para detectar los alergenos del interior de las viviendas (tales como los ácaros del polvo doméstico, alergenos de la cucaracha y de los gatos) los investigadores han podido también identificar y cuantificar estos importantes antígenos (7).

 

 Esto ha permitido el poder examinar y definir los factores de riesgo potencial para la población con asma, que está expuesta a diferentes niveles de estos potentes alergenos y poder así evaluar la eficacia de las medidas de control ambiental (10-11). Los alergenos en su mayoría son proteínas hidrosolubles con un PM entre los 10.000 y 50.000 kD, muchos de ellos con actividad enzimática (por ejem. el antígeno mayoritario de los ácaros es una proteasa producida en el aparato digestivo y excretada en las heces, el antígeno mayoritario de la cucaracha también es una proteasas con función digestiva) Las personas alérgicas a esta(s) proteínas presentan una respuesta de hipersensibilidad inmediata contra ellas, que incluyen un incremento en la producción de anticuerpos IgE y linfocitos T del fenotipo TH2.

 

 Las provocaciones bronquiales realizadas en el laboratorio con estas proteínas (en general tan solo unos dos minutos de inhalación) dan lugar a los pacientes con asma alérgico (80% de la población asmática) a un broncoespasmo inmediato (en los 30 minutos siguientes) seguidos de una respuesta inflamatoria en las vías aéreas, rica en eosinófilos, que puede durar hasta 36 horas y que produce un incremento de la hiperreactividad bronquial. En otras palabras, los alergenos son capaces de producir en pacientes susceptibles broncoespasmo, inflamación bronquial e hiperreactividad bronquial, que como bien es sabido, son los tres hallazgos que caracterizan el asma bronquial.

 

Ácaros del polvo doméstico

 

El principal alergeno del polvo doméstico permaneció en la oscuridad hasta 1967 en que fue sugerido que la más importante fuente de alergia del polvo doméstico estaba formada por unos ácaros del polvo pertenecientes al género Dermatophagoides (12).

 

 Estudios posteriores han dilucidado que dos miembros de la familia Dermatophagoides, el D. pteronyssinus y D. farinae son los dos ácaros alergénicos del polvo doméstico más importantes tanto en Europa como en Norte América, aunque otras especies también han sido descritas de ser importantes en áreas geográficas específicas (13). Posteriores estudios realizados en Dinamarca (14), Australia (15-18) y EE.UU (19-21) han corroborado estas observaciones, siendo reconocida la exposición a los ácaros del polvo doméstico como un factor de riesgo muy importante para el asma bronquial.

 

Una epidemia de asma ocurrida en "Highland Villages" en Nueva Guinea fue relacionada con el uso de mantas infestadas con ácaros del polvo doméstico (22), estudios actuales indican que los niveles críticos de ácaros del polvo doméstico que poseen un factor de riesgo para el asma se encuentran entre 100 a 500 ácaros por gramo del polvo (15,22)

 

Los niveles de los ácaros del polvo doméstico varían con el clima, estación del año y tipo de muebles (20,23-25). No obstante con mucho el factor que más influencia el crecimiento de los ácaros es la humedad (26) los pacientes asmáticos alérgicos a los ácaros que viven en casas que disponen de apropiados receptáculos para el crecimiento de los ácaros (ej. muebles tapizados, ropa de la cama, alfombras y especialmente moquetas,) presentan un mayor riesgo si residen en climas húmedos, pues los ácaros proliferan en la ropa de la cama y en las alfombras especialmente si la humedad de la casa se encuentra por encima del 50% (14,20,27-29). Una menor incidencia del asma ha sido encontrada en áreas de alta altitud (30) donde en general los niveles de ácaros encontrados en los muebles y en los colchones es menor (31-32).

 

La introducción en los últimos 50 años de cambios en la forma de construcción de las casas y en los hábitos de limpieza ha potenciado la proliferación de los ácaros del polvo doméstico (33):

 

La utilización de moquetas y la introducción del uso de aspiradores en lugar de la limpieza de alfombras mediante la sacudida fuera de las ventanas, probablemente haya incrementado el nivel de alergenos de los ácaros en el interior de las casas, pues estos en su mayoría son aerosolizados cuando se pasa la aspiradora (34). Además el aspirado no es efectivo para extraer eficazmente los ácaros de la ropa de la cama, tapizados, alfombras o moquetas (35).

 

El mayor uso de calefacción central en las construcciones modernas, en lugar de fuentes de calor local, permite que en todos los lugares de la casa existan unas condiciones de temperatura y humedad óptimas para el crecimiento de los ácaros. La introducción de detergentes que pueden ser utilizados en agua fría para limpiar la ropa de la cama ha potenciado también el crecimiento de los ácaros del polvo doméstico, ya que a estos solamente puede matarlos el agua caliente.

 

Las casas modernas con sus sistemas centralizados de ventilación y humidificación para ahorrar energía, especialmente a raíz de la crisis del petroleo de los 70, ha potenciado también la mayor infestación por ácaros del polvo doméstico.

 

La invasión de la TV en las últimas décadas ha propiciado un incremento considerable en el tiempo que se permanece dentro de la casas y por tanto un incremento en la exposición a los antígenos de los ácaros y otros alergenos del interior de las viviendas.

 

Los alergenos procedentes de los ácaros solo pueden ser detectados en le aire durante las actividades que producen turbulencia, tales como pasar el aspirador. Las partículas en las que se encuentras estos alergenos de los ácaros apenas miden 10 um de diámetro y se encuentran en un número muy pequeño, habiéndose estimado que como promedio tan solo inhalamos unas 200 de estas partículas al día. Estos hallazgos pueden explicar el porqué la mayoría de los pacientes alérgicos a los ácaros no correlacionan la exposición al polvo con sus agudizaciones del asma y es que ciertamente los ácaros tienen mucha mas importancia como fuente crónica y cumulativa de alergenos que causan hiperreactividad bronquial que como desencadenantes de crisis agudas de asma (36).

 

Diferentes estudios de control ambiental, han demostrado la ineficacia de las medidas habituales de limpieza para reducir las concentraciones de ácaros que puedan reducir a su vez los síntomas de asma (37-38). Por el contrario, en aquellos estudios en los que se han utilizado medidas específicas de limpieza y de evitación de alergenos de ácaros (por ej. cubiertas anti-ácaros en los colchones y en las almohadas), han demostrado que estas son efectivas para minimizar la exposición a sus alergenos y para reducir los síntomas de asma, las necesidades de medicación y la morbilidad de esta enfermedad (39-41). Los pacientes que están expuestos a niveles más bajos de ácaros no solamente presentan una mejoría en sus síntomas de asma y necesidades de medicación, sino también en su hiperreactividad bronquial inespecífica (42-44).

 

Los pacientes que presentan un asma IgE mediado y en los cuales la sensibilidad a los ácaros del polvo doméstico ha sido demostrada mediante pruebas cutáneas y/o test in vitro son los candidatos para realizar estas medidas preventivas de control ambiental. Se han propuesto que el grado de intensidad de estas medidas ambientales se realicen en función de la severidad del asma y de la capacidad socioeconómica del paciente (45-46).

 

El dormitorio es la habitación mas importante para realizar estas medidas de control ambiental, aunque otras áreas de la casa como el salón de estar que puede contener muebles tapizados o alfombras, pueden ser también importantes (13,47).

 

Las medidas fundamentales para reducir la exposición a los ácaros incluyen:

 

Quitar las alfombras o moquetas de la casa, especialmente del dormitorio y del salón de estar (si el suelo es de contrachapado, considerar el cambiarlo por uno de vinilo o madera), la utilización de pequeñas alfombras que puedan ser lavadas es una alternativa aceptable a las moquetas.

 

Poner cubiertas especiales anti-ácaros (herméticas) para los colchones y almohadas (estas permiten la transpiración pero no el paso de los alergenos a su través), eliminar colchones o almohadas viejas y/o de lana. Lavar la ropa de la cama con agua caliente a 60ºC cada 10-14 días.

 

 

Reducir la humedad relativa del aire de la casa mediante la utilización de deshumidificadores y abrir las ventanas durante los días secos, (excepto en el caso de que el paciente sea también alérgico a los pólenes), evitar el uso continuado de humidificadores.

 

La aspiración de la casa debe ser realizada por otra persona que no sea el paciente (si esto no es posible el paciente debe utilizar durante ésta una mascarilla).

 

Si estas medidas no pueden ser cumplimentadas, es recomendable que el paciente cambie de domicilio a una vivienda nueva y seca, libre de moquetas, evitando primeras plantas o sótanos. Instalar en el dormitorio y en el salón de estar, aparatos limpiadores del aire que incluyan filtros de alta captación (HEPA).

 

Utilizar productos acaricidas y kits para la determinación del contenido de ácaros en el polvo de la casa. Quitar las alfombras o moquetas de la casa, especialmente del dormitorio y del salón de estar (si el suelo es de contrachapado, considerar el cambiarlo por uno de vinilo o madera), la utilización de pequeñas alfombras que puedan ser lavadas es una alternativa aceptable a las moquetas.

 

La aspiración de la casa debe ser realizada por otra persona que no sea el paciente (si esto no es posible el paciente debe utilizar durante ésta una mascarilla). Si estas medidas no pueden ser cumplimentadas, es recomendable que el paciente cambie de domicilio a una vivienda nueva y seca, libre de moquetas, evitando primeras plantas o sótanos. Instalar en el dormitorio y en el salón de estar, aparatos limpiadores del aire que incluyan filtros de alta captación (HEPA).

 

Utilizar productos acaricidas y kits para la determinación del contenido de ácaros en el polvo de la casa.

Uno de los productos más excretados por los ácaros y otros arácnidos es la guanina, habiéndose descrito una concordancia entre los niveles de ácaros del polvo doméstico y el contenido de guanina en el mismo (48). En la actualidad están disponibles en el comercio varios tests para que el paciente pueda cuantificar el contenido de guanina presente en el polvo (48), estos tests pueden ser una alternativa a las técnicas, mas complicadas y caras, que cuantifican el contenido de alergenos de los ácaros del polvo doméstico mediante el uso de anticuerpos monoclonales. No obstante, una excepción serían las casas donde hay pájaros, ya que estos también excretan guanina.

 

Varios acaricidas han sido estudiados y desarrollados en Europa y Australia, incluyendo el ester del ácido benzoico (utilizado para matar a los ácaros de la escabiosis), el metil pirimifos (para matar a ácaros y mosquitos) el nitrógeno líquido y los derivados del benzil polifenol (51-53).

 

Los benzil benzoatos han sido evaluados en varios estudios controlados y han sido descritos como efectivos a corto plazo (54-60). En un estudio en el cual se usó un test semicuantitativo que medía la guanina pudo comprobarse que gracias al uso de la aplicación de este producto se consiguió que las muestras del polvo con concentraciones medias o altas de ácaros pasaran del 66% al 7% sin que se encontraran ademas en estas últimas concentraciones altas, (encontrándose sólo concentraciones moderadas) (56).

 

Cucarachas

 

Los alergenos procedentes de las cucarachas han sido identificados como una causa importante de rinitis y asma alérgico (61-65) la capacidad de los alergenos de las cucarachas para estimular la formación de anticuerpo IgE específicos se ha demostrado mediante la realización de pruebas cutáneas a punto final y estudios de RAST. Mediante tests de provocación bronquial se ha evidenciado una relación causal entre la sensibilidad a la cucaracha y la capacidad de este alergeno de inducir broncoespasmo (66-68) Las pruebas cutáneas positivas a la cucaracha aparecen entre el 20 al 53% de los paciente alérgicos y entre el 49 al 61% de los pacientes asmáticos (61,67,69).

 

Aunque existen mas de medio centenar de especies de cucarachas, solamente tres de ellas han sido descritas como capaces de inducir la producción de anticuerpos IgE específicos, la Periplaneta americana, la Blatela germanica y la Blatta orientalis. Los alergenos de las cucarachas se encuentran habitualmente en los cajones y polvo del suelo de las cocinas. La exposición es especialmente alta en las casas de apartamentos, viviendas de baja calidad y/o antiguas. En un estudio donde se examinaron un amplio grupo de pacientes asmáticos residentes en el interior del medio urbano de la ciudad pudo encontrarse que la sensibilización a las cucarachas actuaban como un factor de riesgo tan importante como los ácaros del polvo doméstico (70).

 

La eliminación de la infestación por cucarachas suele necesitar intensas y repetitivas maniobras de exterminio, las cuales requieren el uso de sustancias químicas irritantes y tóxicas como los insecticidas órgano fosforados y por tanto es preferible que éstas sean realizadas por desinsectadores profesionales.

 

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