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Artículo publicado el 20/01/03 en el nº 100 de Titulares1a3.
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ESPECIAL Análisis:
Bayetas "ecológicas" o de microfibras
Del web consumer.es. |
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Eficaces
ante la suciedad, pero menos. Si bien las
bayetas pueden usarse para limpiar superficies de cocina y baño
(cristales, espejos, azulejos y vitrocerámicas, según las indicaciones
de cada fabricante) impregnadas de distintos tipos de mancha, para la
prueba de laboratorio se eligió la grasa, por ser esta la suciedad más
común de una cocina y una de las más difíciles de eliminar. El ensayo
consistía en determinar el número de pasadas (ida y vuelta) necesarias
para eliminar la grasa. Así, a menor número de pasadas, mayor
eficacia. La prueba se hizo para una bayeta nueva y para otra usada
(lavada 25 veces), utilizando agua en las bayetas microfibras y un
limpiador multiuso en la bayeta clásica. Tanto con las
bayetas nuevas como usadas, la clásica es mejor frente a la grasa que
la de microfibras, ya que consigue eliminar la suciedad con sólo dos
pasadas, mientras que las bayetas de microfibras necesitan, cuando
nuevas, 3 y 4 pasadas, e incluso 6 en Morimon. Después de los 25
lavados que convertían a una bayeta nueva en usada para el ensayo técnico,
la clásica mantuvo su eficacia, al igual que las de Leopardo, Su,
Bayeco, Vileda y BSS Plus. Del resto, Liefheit, Spontex y Ballerina
necesitaron una pasada más que con la nueva, mientras que Morimon
necesito dos más. No se han observado descensos de eficacia relevantes
con este envejecimiento de la bayeta, pero tampoco en ninguna muestra se
percibió una mejora. Puede parecer obvio, pero lo señalamos porque
Bayeco indica erróneamente en su etiqueta que “mejora cada vez que se lava”. Son
más resistentes que las clásicas. Para comprobar la
capacidad de absorción de suciedad de cada bayetas y el tiempo durante
el cual resultan eficaces sin que medie un lavado del producto, se
realizó otro ensayo: anotar el número de superficies con suciedad
grasa que una bayeta nueva era capaz de limpiar. Así, cuantas más
superficies limpiara, más eficaz sería la bayeta. También en esta
prueba la clásica (con un limpiador multiuso) obtuvo resultados más
satisfactorios que las ecológicas (con agua), ya que permite limpiar 10
superficies con la misma bayeta, frente a las 2, 3 ó 4 superficies que
limpian las de microfibras. Las peores prestaciones correspondieron a
Morimon y Leifheit, que sólo limpiaron 2 superficies, y a Vileda, que
pudo con tres. En realidad, lo
que más caracteriza a este tipo de bayetas es su resistencia al uso,
entre dos y seis veces mayor que la de una bayeta convencional. Las
bayetas pueden estar compuestas por una mezcla de fibras de tipo celulósico
o sintético. Las celulósicas son de origen vegetal y ofrecen una gran
capacidad de absorción. Las fibras sintéticas, de poliéster o
poliamida, absorben generalmente menos pero son más resistentes. En
cuanto a composición, pueden dividirse en cuatro grupos. En el primero,
Vileda, tiene una capa de fibras celulósicas y sintéticas y otra de
sintéticas. En el segundo, Morimon y Leifheit con fibras sintéticas
largas. Spontex, BSS Plus, Bayeco y Su contienen fibras sintéticas
medias, y Leopardo y Ballerina, fibras sintéticas cortas. Excepto
Vileda, las bayetas están compuestas principalmente de fibras sintéticas,
un 80%-85% de poliéster y un 15%-20% de poliamida. La bayeta clásica
contiene un 60% de fibras celulósicas y un 40% de sintéticas. También hay
diferencias en el tamaño de las bayetas, las de nueva generación son más
pequeñas. La ecológica más habitual tiene entre 1.000 y 1.500 cm2,
cuando las tradicionales superan los 2.200 cm2. En cuanto al espesor, la
mayoría de las bayetas, incluida la clásica, presentan entre 1 y 2 mm
de espesor, excepto Leifheit y Morimon que tienen 6 y 15 mm,
respectivamente. Morimon y Leifheit, las únicas de fibras sintéticas
largas, son, por tanto, de poca superficie y mucho espesor. Absorben
como las clásicas. La relación entre
peso y superficie proporciona el gramaje (los gramos de bayeta por
unidad de superficie). El gramaje en seco más alto corresponde a
Morimon y Leifheit. En húmedo, el gramaje aumenta, y lo hace en unas más
que en otras. Este incremento revela en parte la capacidad de absorción
de la bayeta. Así, Ballerina, Leopardo y Vileda deberían absorber más
al ser las que más aumentan su de gramaje al pasar la bayeta de seco a
húmedo. Les siguen Spontex, BSS Plus, Bayeco y Su y Leifheit y
finalmente, Morimon, la que menos absorbe. Por tanto, estas
bayetas de microfibras absorben tanta o más agua y suciedad que una clásica,
que teóricamente (al usar fibras celulósicas) debería ofrecer mayor
capacidad de absorción. Lavado
y envejecimiento. Algunos
fabricantes aseguran que el lavado de la bayeta es posible a mano y en
lavadora, pero el laboratorio sólo ha evaluado la facilidad de cada
bayeta para ser lavada a mano con jabón. Se hizo una vez acumulada en
ellas una cantidad idéntica de suciedad grasa de color azul. Tras el
lavado, ninguna presentaba grasa, pero sólo en tres, Morimon, Leifheit
y Leopardo, se consiguió la eliminación de toda la suciedad: en el
resto quedaban trazas de color azul. Hablando ya de
envejecimiento, las bayetas de microfibras nuevas son, en general, más
resistentes que la clásica tanto a lo ancho como a lo largo, ya que las
primeras son productos tejidos mientras que las convencionales no lo
son. Tras lavarlas 25 veces, desciende la resistencia de las bayetas y
lo hace distinto según las marcas, unas envejecen antes que otras. BSS Plus es la que
menor pérdida de resistencia sufre con el uso, mientras que la clásica
fue, con mucha diferencia, la que antes envejeció con el uso. Leifheit
o Spontex, aun presentando porcentajes de pérdida de resistencia altos
(25% y 21%, respectivamente),es decir, un envejecimiento alto por el
uso, presentan una resistencia elevada en la bayeta usada. Etiquetado,
mal. Todas las bayetas
incluyen instrucciones de uso y mantenimiento, así como el tipo de
superficies donde se pueden utilizar. La mayoría indican también las
dimensiones del producto, pero no todas aportan datos obligatorios como
el nombre y domicilio del fabricante o comerciante, el registro nacional
(RSI) o de identificación fiscal (NIF), en el caso de un importador, y
la composición del artículo. Ballerina, Spontex y Leopardo indican
bien estos datos, pero Su no indica el porcentaje de los materiales, y
Vileda, Morimon y Bayeco no mencionan la composición ni el RSI ó NIF. La peor etiquetada
es BSS Plus, sin ningún dato obligatorio. Para diferenciarlas de las clásicas,
la mayoría de los fabricantes las llaman “bayeta
ecológica con microfibras”, si
bien BSS Plus sólo indica “bayeta ecológica”.
Morimon se define como almohadilla de microfibra. En cuanto a
Leifheit, en su etiqueta no hay ninguna información en castellano,
aunque está obligada a presentarla. EN SINTESIS
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