|
Las facultades, alfombradas con periódicos, mientras que comienzan a surgir roces entre alumnos y trabajadores e incidentes por la suciedad
CHUS HEREDIA. MÁLAGA
Las facultades amanecieron ayer alfombradas de tabloide, que, pese a la connotación negativa del término, no deja de aludir al tamaño habitual de los periódicos en este país. El tercer día de la más que justificada huelga de los trabajadores de Clece tensó la cuerda tanto que comenzaron a aparecer enfrentamientos dialécticos entre alumnos y trabajadores y críticas de la Universidad hacia éstos por no limitarse, a su juicio, en ejercer su constitucional derecho a la huelga.
Situación crítica. Las instalaciones deportivas permanecen cerradas por cuestiones para evitar problemas para la salud de los usuarios. La sombra del cierre de varias facultades planeó por ambos campus. En Económicas, el papel amenazaba con envolver a los alumnos y profesores y, en determinadas zonas, había una curiosa y colorista combinación de residuos desde la saludable naranja, hasta el cortante vídrio, pasando por todas las gamas de colillas y de salpicaduras de refrescos.
En Derecho, en cambio, sólo había papeles. Algunos sirvieron como mechas para pequeños incendios que se produjeron en un servicio y una papelera por cigarrillos mal apagados. Mejor contener las necesidades fisiológicas ante la perspectiva de aliviarse en un escenario de porquería y papel ya muy poco higiénico.
Un grupo de alumnos se encaró con algunos empleados de Clece que estaban en el vestíbulo principal por el que pasaban en ese momento la delegada de Justicia de la Junta, Aurora Santos, y el presidente del TSJA, Augusto Méndez de Lugo. La crispación llegó a calentar el sucio ambiente y aparecieron brotes de fuerte división incluso entre los propios alumnos. Algunos habían convocado un acto de apoyo a los trabajadores en Letras. Otros les acusaban de ensuciar e impedir el normal desarrollo de la actividad académica.
Sin generalizar. Algunos empleados acusaban a los futuros abogados que les señalaban con el índice inquisidor de no comprenderles. "Algún día tendrás un despacho y necesitarás una limpiadora. Sin eso, ya puedes ser buen abogado, que no podrás ejercer en condiciones", le espetaba una empleada a un alumno que exigía civismo en el ejercicio de la huelga.
"¿Cómo vamos a ensuciar a propósito si luego lo tendremos que limpiar nosotros? De hecho, nosotros paramos ayer a un grupo de alumnos para que no se dedicara a vaciar latas de Coca-Cola", se preguntaba un trabajador.
Dramas individuales. Otra trabajadora denunciaba que no tiene contrato los doce meses del año y que se veía obligada a buscar otros trabajos. "Además, como tengo dos pagadores, estoy obligada a hacer la declaración de la renta. No es justo. Me quedo 80.000 pesetas limpias todos los meses y encima tengo que sacrificar noches y fines de semana. No puedo casi ni ocuparme de mis hijos", se lamentaba.
Daniel López, de `Otra Universidad es posible´, entendía sus quejas: "No se puede vivir con esta vergüenza de salarios. Es indignante que haya trabajadores en estas condiciones".
Las denuncias laborales no se quedan en el tipo de contrato y en el sueldo. Algunos aseguran que se les obliga a utilizar aguafuerte, aunque esté prohibido por Sanidad. Además, los productos y útiles que les suministra la empresa son de muy baja calidad y complican su trabajo.
No es una guerra de papel, aunque el papel tenga el papel protagonista y nada haya conseguido hasta el momento la UMA desde su papel de mediadora. La jornada se presume tensa hoy. Tiene todas las papeletas.
..................
MÁLAGA
La rectora pedirá responsabilidades a la empresa de limpieza si continúa la huelga
Sur digital Málaga
La Universidad ha recurrido a la mediación de la Junta de Andalucía para establecer unos servicios mínimos, que podrían fijarse esta misma mañana
M. PÉREZ / A. DE LOS RÍOS/MÁLAGA
La Universidad de Málaga no está dispuesta a que la situación de caos que ha generado la huelga de limpieza iniciada el pasado lunes en las facultades -convertidas en vertederos- se mantenga. La rectora Adelaida de la Calle fue ayer tajante. Si la huelga prosigue, pedirán responsabilidades a la empresa Clece por el servicio contratado. De momento, el paro continúa hoy con carácter indefinido.
El rectorado también ha pedido informes a cada uno de los decanatos de las distintas facultades sobre los desperfectos ocasionados durante los últimos días. El vicerrector de Coordinación Universitaria, Enrique Caro, matizó: «Si hay conductas irregulares, se denunciarán; pero siempre a personas individuales».
No a ensuciar
En plena negociación entre las partes, la rectora responsabilizó al personal de limpieza de la acumulación de basuras. «Respeto la huelga, pero éstas consisten en no hacer una cosa, no a contraria, es decir, tirar basuras», expuso.
El comité de empresa de Clece, reunido ayer, considera que las propuestas de la UMA para el futuro pliego de condiciones del concurso -subida de sueldos y puestos fijos- son «muy beneficiosas». No obstante, entiende que si la empresa se mantiene «inflexible», todo será «papel mojado», según palabras de su presidenta África Cotta. Este periódico intentó contactar ayer con responsables de Clece sin recibir respuesta.
De la Calle insistió en que «no se trata de un conflicto de la Universidad, sino de la empresa a la que tiene concedido el servicio de limpieza». Asimismo recordó un caso similar vivido en Cádiz hace unos meses, en el que la Junta de Andalucía intervino decretando servicios mínimos del 15%.
Por ello representantes de la UMA se dirigieron ayer a la delegación de Trabajo para solicitar su establecimiento. En la mañana de hoy, el gerente de la UMA, José Antonio Molina, Clece y su comité de empresa se reunirán con la Junta para intentar fijar esos servicios mínimos.
Ayer por cuestiones higiénicas el pabellón de deportes de Teatinos echó el cierre y escuelas universitarias como la de Telecomunicaciones están hasta los topes de basura. El vicerrector de Coordinación Universitaria quiere transmitir tranquilidad: Hoy las clases continuarán con normalidad.
|
|