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Familiares de enfermos encamados en el Ruiz de Alda arremeten duramente contra los huelguistas y acusan al delegado de Salud de «no dar la cara y no solucionar la situación»
MIGUEL ALLENDE/GRANADA
«Están jugando con la vida de personas, no de animales; esto no es una cuadra, sino un hospital del SAS». Con estas duras palabras arremetía ayer José Gutiérrez contra los trabajadores de la limpieza de los centros sanitarios granadinos, que ayer cumplieron su sexto día consecutivo de huelga. Gutiérrez tiene encamada en el Hospital Ruiz de Alda a su madre, que ha sido operada de vesícula esta misma semana y que se encuentra en pleno proceso de recuperación en la planta séptima, en la sala de Cirugía General. Un espacio que ayer presentaba un aspecto deprimente, pese al esfuerzo de familiares y personal sanitario por adecentarlo al máximo y evitar así el riesgo de contaminación existente.
«Estamos muy indignados, hasta tal punto -prosigue José- que yo ayer, en la misma habitación, tuve que coger papel higiénico y agua y limpiar el suelo, yo personalmente, como familia y como doliente de esta situación, que es catastrófica». Refiriéndose de nuevo a los trabajadores de la limpieza, José asegura que no pensaba que fueran capaces de llegar tan lejos. Y más aún. Afirma que los servicios mínimos sólo sirven para «entrar los despachos de los directores (médicos) y limpiarles las papeleras, mientras que las habitaciones de los enfermos se nos caen de suciedad, con los riesgos que hay, que pueden coger infecciones. Es intolerable». «Estoy dispuesto a comprar una fregona y coger y fregar el baño, la habitación y lo que haga falta, porque es mi madre. Y si se pone alguien de la huelga en contra mía, me lo llevo por delante», asegura José con evidente grado de indignación.
Pero José no apunta a los trabajadores como principales responsables. En su opinión es la Junta de Andalucía la que ha debido tomar cartas en el asunto desde hace días. «Aquí es donde tienen que hacerse la fotografía (los responsables de Salud), aquí es donde tienen que dar la cara y resolver el problema. Pero no, se esconden, ¿por qué? No hay derecho».
Testimonio de Juan
Juan García Jiménez ofrece un testimonio muy duro. Tiene a su hija encamada en la misma sala de Cirugía General desde el pasado seis de enero. «Mi hija tiene un problema serio de intestino y está muy baja de defensas, por lo que mi preocupación no es ya la enfermedad sino las infecciones que le pueden venir por la falta de asepsia del hospital», lamenta. Esta persona, acto seguido, arremete con todas sus fuerzas contra el delegado provincial de Salud, Francisco Cano, a quien achaca la responsabilidad de lo que ocurre en los hospitales granadinos. «A este señor, que tanto le gusta salir en televisión cuando se inaugura un centro, cuando se pone la primera piedra para un hospital, ¿por qué no sale ahora en la televisión, en los medios de comunicación? Este es un problema que tiene que resolver Sanidad, y está echando balones fuera. No da la cara», manifiesta.
Juan añade que la situación es «crítica» y afirma haber presenciado cómo hace unos días empleados de la limpieza del Ruiz de Alda ensuciaban pasillos diciendo «vamos a ensuciar que van a venir las cámaras de televisión y esto tiene que dar una imagen de la suciedad». Apostilla su declaración con una evidencia: en la salida de los ascensores de la séptima planta del hospital estaban depositados guantes de látex. «No los tiran ningún paciente ni ningún familiar; los tiran quienes los usan, las señoras de la limpieza. Están ahí y se pueden ver», dice.
Tanto José como Juan están dispuestos a denunciar la situación. Pero confiesan «temer represalias» por parte del SAS para con sus familiares.
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