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F. V. Martul Oleiros
Puede parecer extraño pero se trata de un conflicto que amenaza con llegar a los tribunales.
Se trata de la indumentaria de las camareras-limpiadoras de la residencia pública de la tercera edad de
Oleiros. El sindicato FSP-UGT presentó una reclamación previa a la vía jurisdiccional laboral sobre un conflicto colectivo que afecta a las trabajadoras que prestan su servicio en el comedor.
La base del conflicto está en la interpretación del convenio colectivo, que recoge la obligación de la empresa de facilitar anualmente a cada trabajador "2 batas ó 2 pijamas". Las trabajadoras, todas mujeres, defienden su capacidad de elegir entre una u otra prenda, y la dirección estima que esa potestad es suya. El director decidió que todas estas trabajadoras deben usar bata y se niega a facilitarles pijamas, algo que el sindicato considera discriminatorio para los derechos de la mujer.
UGT destaca que en la actualidad las 18 camareras de comedor son mujeres y se pregunta qué pasará cuando haya algún hombre. "Tendrá que llevar también bata", señalan. El portavoz del sindicato, Luis Ponte, considera absurda esta polémica y la actitud del director. Oficialmente se limita a defender que corresponde a la dirección elegir las prendas. De palabra, sostiene que los pijamas, que sí se facilitan a otros trabajadores del centro son un poco "antiestéticos" para el comedor. El sindicato propuso opciones para evitar el conflicto. "Le dimos la opción de otro tipo de pantalones, que quedan muy monos. Dijo que lo miraría, pero pasan los años y no dice nada", señala Ponte. UGT ya presentó dos escritos sobre este asunto pero no obtuvo respuesta. Parece que serán los magistrados quienes decidan si la comida en Pousada se sirve en bata o en pijama.
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