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por Ana Cabasa
Singapur, 19 nov (EFE).- La Organización Mundial del Aseo (WTO, siglas en inglés) celebró hoy en Singapur el "Día del Retrete", una curiosa jornada destinada a la reflexión y a concienciar al planeta de la necesidad de ser más limpios.
Con este fin, esta insólita organización fundada hace dos años y establecida en Singapur, pero con ramas en 22 países, propone que cada ciudadano actúe hoy como un "embajador" del retrete.
La "guía" de un buen embajador de excusados recomienda limpiar y utilizar las instalaciones sanitarias como si fueran las de la propia casa y dedicar la máxima brevedad a la hora de la evacuación como cortesía para con el resto de los usuarios.
Además, los embajadores deberán emitir sus quejas en caso de descubrir retretes en mal estado, abonados al mal olor y carentes de papel higiénico y jabón, aunque también están obligados a alabar a los propietarios de los establecimientos sanitarios si éstos reúnen las condiciones exigidas.
Como complemento, la WTO ha instado a cada uno de sus miembros, entre los que se encuentran asociaciones de China, Filipinas, India, EEUU, Reino Unido y Finlandia, a recoger información sobre el estado de los servicios públicos en su territorio.
Estos datos servirán para abrir la cumbre anual que la asociación celebrará el próximo año en Pekín, después de la conferencia que tuvo lugar en Taiwán bajo el lema "Es un problema de todos".
En la capital china, estos "cruzados" del retrete insistirán en la necesidad de implantar aseos en los países en desarrollo como la India, donde gran parte de la población carece de este servicio.
Y es que según explicó a EFE el fundado de WTO, Jack Sim, los orígenes del grupo tienen sus raíces en la evidencia de que "la mitad de la población mundial no dispone o utiliza el retrete y defeca en cualquier parte".
Sim insistió que el "Día el Retrete" es también una oportunidad para que se discuta sobre un artilugio que ya existía en tiempos del Imperio Romano y que no fue perfeccionado hasta el siglo XVIII.
Fue en 1775 cuando el relojero y matemático británico Alexander Cumming patentó el primer modelo que permitía al usuario tirar de la cadena y mantenerse a salvo de los malos olores gracias a un sistema de desagüe.
"Es un tema que siempre ha sido tabú, por eso queremos que la gente hable hoy de ello sin inhibiciones, porque sin discusión no hay acción", señaló Sim.
El fundador del grupo añadió que las discusiones durante esta jornada versan sobre cualquier tema relacionado con el retrete, su limpieza, su diseño, en una atípica convención en la que no se descarta una aproximación cómica al asunto si sirve para generalizar el uso del inodoro.
A su vez, Sim reconoció que no es una casualidad que la WTO tenga su sede en la ciudad-estado, un país obsesionado por la higiene y donde el grupo sobrevive gracias a las donaciones aportadas por el ministerio de Medio Ambiente.
Como recordó Sim, Singapur es un ejemplo de legislación sanitaria, la cual contempla multas por ensuciar las calles e incluso por no tirar de la cadena de los servicios públicos.
Debido a este grado de concienciación, hoy la asociación local del retrete pidió a los singapureses que envíen mensajes de texto y correos electrónicos en los que se detalle el estado de los lavabos públicos que visiten.
Ya en junio las autoridades locales lanzaron su propia campaña que bautizaron como "Retretes Felices" y que califica con diferentes estrellas a los inodoros públicos, al modo de los establecimientos de hostelería. EFE
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