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El 'modelo inglés' permite pagar el importe de la construcción en 30 años y no comenzar a abonar hasta que se hayan terminado las obras - El 'conejillo de indias' de este revolucionario modelo será el nuevo superhospital de Son Dureta
JUAN RIERA ROCA
PALMA.- El Govern estudia privatizar la construcción y la gestión urbanística de los nuevos hospitales públicos. La consellera de Salud, Aina Castillo, anunció ayer en el Parlament, tras la presentación de sus presupuestos para 2004, que la decisión de aplicar el «modelo inglés» está ya casi tomada.
El «modelo inglés» permite aplazar el pago de la obra que se contrata hasta 30 años y comenzar a pagar a partir de la finalización. A cambio del aplazamiento a tan largo periodo, se contrata a la misma empresa la gestión de los servicios urbanísticos del hospital.
Castillo explicó ayer en la Comisión Parlamentaria de Sanidad que el estado de las cuentas de su conselleria, tras el paso durante cuatro años de los gestores socialistas del Pacte de Progrés obligaban a buscar «nuevas fórmulas» para financiar las inversiones necesarias para la sanidad balear.
Una de estas inversiones, eje del programa político del PP en materia sanitaria, es la construcción de un nuevo Hospital de Son Dureta, un proyecto que puede costar más de 120 millones de euros, que tardará en ejecutarse entre siete y diez años y cuya primera piedra quiere poner el Govern antes de 2005.
Para financiar esta iniciativa sin hacer temblar las arcas autonómicas el equipo de la consellera Castillo está estudiando poner en práctica el «modelo inglés», algo que se puede resumir en acordar con un grupo de empresas la construcción y gestión urbanística del hospital, pagadera hasta en 30 años.
Tal como lo explicaba ayer la propia consellera, se trata de lograr una alianza entre una financiera -un banco-, una empresa constructora y una empresa de servicios. Esta peculiar unión temporal de empresas ganaría por concurso la construcción del hospital, pero no comenzaría a cobrar hasta el final.
Llaves en mano
Utilizando las palabras de la consellera, el Govern no comenzaría a pagar «hasta tener las llaves en la mano», es decir, hasta que el hospital estuviera construido. A partir de ahí se pagaría la deuda pero repartida hasta en 30 años, como hace una familia media cuando se quiere comprar un piso.
El proceso es más complejo. A la alianza de una financiera, una constructora y una empresa de servicios que resultara ganadora del proyecto, se le contrataría además de la construcción del hospital la gestión urbanística, es decir, los distintos servicios de mantenimiento, jardinería, limpieza, etcétera.
De ese modo -explica Josep Corcoll, director general de Financiación y Planificación Sanitarias- a ese grupo se le garantiza un flujo de -por ejemplo- 2.000 millones de pesetas al año durante 20 o 30 años, de modo que cuentan con una gran fuente de dinero para sus proyectos financieros y de inversión.
El procedimiento actual obliga a ir pagando en base a obra realizada. Es el sistema de pago de las llamadas «certificaciones de obra» que el contratista de la construcción entrega cuando va cumpliendo los plazos de construcción. Cuando el contratista «entrega las llaves» recibe el precio de la última certificación.
Para Son Dureta
Aina Castillo, consellera de Salud, dijo ayer en el Parlament que por el momento la aplicación del «modelo inglés» estaba siendo estudiada «y casi decidida» para la construcción del nuevo Son Dureta. El de Menorca y el de Inca están ya en marcha y la adaptación no sería posible.
Los presupuestos de la Conselleria de Salud -casi 700 millones de euros- que Aina Castillo presentó ayer se caracterizaron por la austeridad. La consellera Castillo anunció que se destinarán 25,6 millones de euros a inversiones, es decir, a la construcción de nuevos hospitales y centros de salud en las Islas Baleares.
Esta partida supone un incremento del 4,3% sobre la partida presupuestaria destinada a inversiones en 2003. Castillo salió ayer al paso de las críticas de la Oposición recordando que se veían abocados a limitar los gastos de inversiones a causa de la precaria situación económica dejada por sus antecesores.
En cualquier caso, el plan de inversiones del Govern del PP garantiza la construcción de nuevos centros de salud (proceso en el cual tal vez se aplique también el «modelo inglés»), de los hospitales de Son Dureta (nuevo), Inca y Menorca y planes de reforma de Can Misses, Verge del Toro, San Juan de Dios y General.que la plantilla tiene previsto concentrarse en la plaza del Ayuntamiento.
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