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Estudian medidas de control ante la superpoblación en el Penyal
Linda Herrada, Calp
Expertos de la Sociedad de Ornitología de España alertaron ayer sobre la necesidad de averiguar las causas de la superpoblación de gaviotas patiamarrillas que sufre desde hace un par de años el Penyal d´Ifach y su entorno antes de adoptar cualquier medida de control. Uno de los miembros de la delegación alicantina de la SEO, Toni Zaragozí, recalcó la conveniencia de realizar un estudio en profundidad para determinar los motivos del espectacular crecimiento con el fin de buscar las soluciones adecuadas.
Emprender medidas como la retirada de nidos o huevos sólo sería efectivo a corto plazo si sigue habiendo comida abundante para estas aves omnívoras y agresivas que se alimentan de peces, moluscos, crustáceos, aves, pequeños mamíferos, huevos y pollos de otras aves marinas e incluso cadáveres.
Esta especie de gaviota no sólo se alimenta de los desechos de los barcos de pesca, sino que frecuentan los vertederos de basura de la zona.
Si bien en las últimas semanas la presencia de gaviotas patiamarrillas en Calpe es menor que en los últimos meses, Zaragozí explicó que ello se debe a que ya ha terminado la época de cría, por lo que la mayor parte de los ejemplares adultos han abandonado de momento el lugar.
Sin embargo, este ave, que nidifica en colonias en enclaves como el Penyal d´Ifach, regresará a Calp para la próxima puesta de huevos, cuando debido a su gran número -este año anidaron en el parque natural 1.230 parejas- volverán a motivar molestias y daños en el entorno del Penyal.
Primeras visitas tras el estío
En otro orden de cosas, las Salinas de Calp ya están recibiendo las primeras visitas de aves migratorias después del verano. En los últimos días, miembros de la Asociación Cultural y Ecologista de Calp han avistado en la laguna ejemplares de especies, como la gaviota sombría, que no suelen visitar el paraje hasta el otoño.
Según fuentes de la SEO consultadas ayer por este diario, este fenómeno, que también afecta a otras especies, es el resultado del largo y caluroso verano.
En todo caso, la llegada el pasado fin de semana de doce ejemplares de gaviota sombría, (Larus fuscus), ave fácilmente reconocida por el dorso negro que contrasta con su plumaje blanco del resto del cuerpo, es señal de que el verano llega a su fin.
Si bien se trata de una visitante poco común, no es la primera vez que ejemplares de esta gaviota descansan en las Salinas en sus desplazamientos migratorios entre el norte de Europa y el sur de España y norte de África.
ACEC, asociación que lucha para paralizar la urbanización proyectada para el entorno del paraje, que según ellos podría tener un «efecto catastrófico» sobre la avifuana de las Salinas, ha comunicado la presencia de la gaviota sombría al gobierno de Finlandia, que está realizando un seguimiento de la especie.
Los ecologistas también han avisado al Royal Society for the Protection of Birds de Gran Bretaña, país donde este especie de gaviota está en la lista de aves en peligro de extinción.
Además, la colonia de flamencos de las Salinas ha aumentado en los últimos días a más de 100 ejemplares, el doble de la población de los últimos meses.
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