|
Son escaladores de asfalto. Unas 3.000 personas se dedican en España a la limpieza de ventanas o a la rehabilitación de fachadas de edificios utilizando técnicas de escalada alpina. Los trabajos verticales ganan terreno a los montajes de hierro.
ELENA MARÍN SAN SEBASTIÁN 17/08/2003
Cerca de 3.000 personas se dedican en España a la limpieza de ventanas o a la rehabilitación de fachadas colgadas mediante técnicas alpinas en lo alto de los edificios en un trabajo que, a pesar de su aparente peligro, apenas provoca accidentes.
Cada vez es más usual observar a los obreros suspendidos en el aire con la ayuda de unas cuerdas de escalada mientras cuelgan carteles de publicidad, reconstruyen cornisas o realizan otro tipo de trabajos de albañilería, una técnica que, en algunos casos, es más barata que la instalación de andamios, explicó a Efe el presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Trabajos Verticales (Anetva), Manuel Forcat.
Los trabajos verticales, que es como se denomina a estas tareas, ganan cada vez más terreno en España a los aparatosos montajes de hierro, pues el acceso de los escaladores urbanos a los patios internos, los aleros de las casas donde se colocan las palomas o las torres de alta tensión es más fácil y rápido.
Pero la accesibilidad y la rapidez no son las únicas ventajas que ofrecen respecto a los andamios y las grúas. Según Forcat, los trabajadores que utilizan estas técnicas tienen mayor movilidad y además se encuentran mucho más seguros, ya que están "muy especializados" y usan una cuerda de seguridad con un sistema de autobloqueo. Asimismo, la contratación del trabajo vertical es más económica,porque no es necesario el andamiaje y, como consecuencia, se tarda menos tiempo en hacer el trabajo.
Sin embargo, a pesar de las ventajas, las técnicas de suspensión de cuerdas no siempre resultan recomendables. Los procedimientos tradicionales y los verticales deben ser complementarios, pero en obras complejas y de larga duración es aconsejable el uso de los andamios o las grúas.
Bixente Itxaso, miembro honorario de Anetva y exalcalde de la localidad guipuzcoana de Pasajes, asegura que los trabajos verticales tienen además una utilidad social y un valor añadido, porque evitan molestias asociadas a las obras como los cortes de tráfico o la paralización de la producción de las fábricas, inexorables si hay que utilizar grúas o andamios.
Además, mientras que los accidentes sufridos en el año 2002 en el sector de la construcción suman casi 250.000, los datos de siniestralidad en el área de los trabajos verticales son prácticamente nulos.
|