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Comisiones Obreras en Canarias (CCOO) denunció este jueves la falta de mantenimiento de los sistemas de climatización de los centros de trabajo por parte de las empresas. Los defectos en los sistemas de climatización de los edificios son responsables de muchas
enfermedades.
En el último estudio realizado por CCOO, en más de 500 edificios públicos en los que se analizó la posibilidad de contaminación del aire, se detectaron graves anomalías como que más del 65% de los edificios tenían mal ajustados los sistemas de filtración de aire y un 32% tenía elevados niveles de hongos, por ejemplo.
José Manuel Corrales, secretario de Salud Laboral y Medio Ambiente de CCOO, afirmó que todos los ciudadanos están expuestos a estos riesgos "como usuarios de infinidad de espacios", pero recalcó que los que corren mayor peligro son los trabajadores de estos centros, al estar más tiempo sometidos a estas condiciones.
El sindicato estima en más de un millón de trabajadores la población laboral expuesta en todo el Estado a estos riesgos y señala que el sector servicios es el que presenta mayores problemas.
CCOO Canarias denuncia que, en muchos de los edificios o centros de trabajo en los que se utiliza algún tipo de acondicionador de aire, no se somete a los aparatos a las labores de mantenimiento necesarias. Según el sindicato, la falta de una puesta a punto adecuada en los equipos de acondicionamiento de aire puede traer serios problemas de salud para las personas expuestas a esos ambientes.
Los defectos en los sistemas de climatización de los edificios, son responsables, según indicó Comisiones Obreras, de la aparición y desarrollo de tres grupos de enfermedades como las alergias, infecciones y tumores o intoxicaciones, que se manifiestan a través de síndromes gripales, alteraciones respiratoria, fiebre elevada y tos seca.
CCOO ante esta situación propone una serie de medidas preventivas consistentes en la elección de filtros que limiten la penetración de partículas en los sistemas de climatización, un mantenimiento regular, así como la limpieza y desinfección de los conductos que impidan la proliferación de los microorganismos, y realizar estas inspecciones, como mínimo, dos veces al año, acompañada de controles médicos específicos y estudios epidemiológicos.
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